Los niños y el primer eslabón de la lectura
¿Sabías qué el día 2 de abril se celebra el día mundial del Libro Infantil y Juvenil? ¿Cuántos de nosotros tenemos conocimiento de esa fecha y de la importancia que encierra para la formación y el crecimiento o intelectual de los niños?
Pues tristemente son pocos, por lo que he podido constatar comentando con personas cercanas y con conocidos, algunos de ellos, que trabajan en el mundo de la cultura. El que sabe algo o ha oído comentar algo referente al día del libro habla al 23 de abril, que se celebra, efectivamente, el Día Internacional del Libro en casi todo el mundo. Pero esa es otra fecha, otra conmemoración, y otros libros.

Existe un mundo editorial, y literario creado especialmente para los más pequeños que surge alrededor de un escritor y su fecha de nacimiento, el danés Hans Christian Andersen, que nació un 2 de abril del año 1805 Estamos hablando entonces de un escritor de libros de cuentos quizá de los más famosos y conocidos por los niños de todo el mundo. Esos libros que contienen historias sorprendentes, mundos desconocidos con personajes que invitan a vivir con ellos aventuras que perdurarán en su memoria para siempre.
La aventura de leer cuentos es que nunca termina, ni en la imaginación de un adulto, ni mucho menos en la de un niño que continuará creando y recreando esa historia y que al paso del tiempo crecerá con él adquiriendo distintas formas de leerlo y entenderlo.
Los libros infantiles, desde los que son para los más pequeños, que no conocen aún las letras, pasando por los que van dirigidos a los niños que están aprendiendo a leer, para finalmente los que se ofrecen a esos pequeños lectores que ya tienen una autonomía lectora, han cambiado muchísimo.
Hoy en día existe una gran variedad de cuentos con contenidos dirigidos, por ejemplo, a promover los valores, indispensables en la formación de cualquier niño; o los que hacen pensar y son un incentivo de saber más de cosas que les pueden ocurrir en su vida; y los hay también de distintos lugares del mundo que cuentan lejanas historias en un sinfín de páginas viajeras con las que estimular su imaginación; además de muchos más y que están ahí en las bibliotecas y librerías de cada ciudad, de cada pueblo esperando pacientemente a esos niños que hoy aún sin ellos saberlo están deseosos de descubrir el maravilloso mundo de la lectura.
Pero al final de este recorrido de libros y más libros, llegamos siempre a la misma conclusión: La importancia de tomar conciencia de que los pequeños lean desde una edad temprana porque la lectura lleva de la mano, entre otros, al aprendizaje, al conocimiento, al desarrollo intelectual, y al dominio de un mejor uso de la lengua escrita y de la lengua hablada.