Cocido madrileño por María josé Almudí Antín

¿Existe un turismo gastronómico?

En estos tiempos cuando ya no se sabe que inventar o de que echar mano para presentar opciones interesantes a los viajeros para sus vacaciones, hemos llegado a la cocina como un atractivo más, y se crea o no, ha tenido mucho éxito desde que Chicote anda por ahí recorriendo restaurantes y recomendando ciertos platos de la gastronomía española. Pero él no inventó eso de poner un plato o guiso de moda, ha existido desde mucho antes y de eso vamos a comentar hoy aquí, especialmente de un plato muy español El cocido madrileño y que una aristócrata, una infanta puso de moda a finales del siglo XIX.

De los viajeros que llegan a España, todos o casi todos, llegan a la capital, Madrid, y es esa ciudad la que hoy aquí da pie para que hablemos de un plato representativo que tiene como protagonista esos garbanzos de los cuales hemos venido comentando.

El cocido madrileño, es plato obligado un día a la semana en la oferta turística de los restaurantes populares a lo largo de todo el año a excepción, claro está, de los meses calurosos del verano castellano.

De ser un guiso considerado del pueblo, o de gente de escasos recursos, hay un momento en que la nobleza de la época lo incorpora a la cocina aristocrática y lo hace suyo. ¡Claro!, existe en ese momento una mujer, una infanta de España. Doña Isabel de Borbón y Borbón, que lo descubre, la enamora, y se lo lleva a los fogones reales de la mano de su cocinero Cándido Collar, además de que solía ir a comerlo a un pequeño restaurante cercano al Palacio Real.

Como todo lo que llama la atención y se pone de moda crea a su alrededor una historia que envuelve su origen poco claro, el porqué, el antes y el ahora del sujeto en cuestión hace que cuando estás sentado frente al plato su ingesta se acompañe de anécdotas interesantes y divertidas, pero eso sí, de dudosa veracidad.

Hay quien dice que sus orígenes se encuentran en la cocina sefardita concretamente en un plato del siglo XV conocido como Adafína, y que daría origen al cocido; algo que podría ser cierto dada la cantidad de judíos sefardíes que habitaron esa región de la península por tantísimo tiempo.

Lo que sí es un hecho documentado es que a principios del siglo XIX ya era un guiso muy conocido y que incluso existían dos recetas una para ricos y otra para pobres. La primera es la que le servían al rey Fernando VII y la segunda la del Colegio de San Ildefonso, a los niños huérfanos. .¿La diferencia? La carne que acompañaba a los garbanzos: abundante en la primera y bastante más escasa en la segunda.

El cocido madrileño se servía en un inicio en tres vuelcos o tiempos: Primero el caldo con fideos, segundo los garbanzos con las verduras y tercero las viandas o carnes Actualmente en la mayoría de los restaurantes se sirve el 2º. y el 3º en una sola fuente, donde el comensal toma lo que desea.

Con el tiempo este plato se hizo tan popular que todas las provincias o estados quisieron tener el suyo, podríamos decir que personalizado según la cocina de su región. Todos distintos en sus ingredientes, pero todos unidos por los garbanzos como seña de identidad de la cocina española, de antes, de ahora y de siempre.

Si piensas viajar a Madrid no dejes de saborear este guiso y luego me cuentas que te pareció.

¡Ah! tengo la receta original, por si te interesa.

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