Un libro antiguo abierto sobre una mesa de madera con una pluma y tinta, ilustrando el léxico de 'El Quijote' para una entrada de blog.

El LÉXICO DEL QUIJOTE pone fácil su lectura

“Quizá la mejor justificación para leerlo sea el lenguaje, la utilización que hace de él para contrastar un libro bueno de un libro malo, tan importante para Cervantes que consideraba que fuera cual fuera el libro, debía de tener dos objetivos: enseñar y divertir.”

El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. (Editorial Trillas)

Así es, este repositorio digital, algo que es importante en este tiempo, abierto a todos y además gratuito, nos da una oportunidad única de leer la gran novela del castellano, hacerlo descubriendo por primera ocasión una lectura entendible y además, lo que yo diría que es muy importante, aprender de la gramática, la sintaxis etc. de los siglos XVI y XVII, leyendo y tomando notas sobre lo nos llame la atención, por novedoso, llamativo etc. Al final de la lectura, sin darnos cuenta habremos conocido y capturado mucha información del ayer gramatical y que hoy está presente en nuestra forma de escribir y de hablar nuestro idioma. Porque, aunque la ignorancia de muchos, tachen el lenguaje del Quijote como vulgar en el sentido de los personajes que lo hablan, no es así, Cervantes escribe con una lengua culta. Por primera vez, gracias, al diccionario del que estamos hablando, se ha hecho un recuento de todos sus personajes, 214 en total, que se ordenan en función de la cantidad de palabras que utilizan, esto se llevó a cabo mediante una obra polifónica coral que permitió además establecer las diferencias del modo de hablar entre unos y otros según su sexo, la edad y a lo que me refería anteriormente, la “clase social” de los mismos.

¿Conviven en el Quijote dos tipos de lenguaje? Sí, por supuesto, el lenguaje culto de don Quijote, con expresiones propias de una lengua cuidada como se leen en el libro de cabecera de nuestro protagonista “Amadís de Gaula” el libro de caballerías que le inspiró en sus andanzas y aventuras Por otro lado el lenguaje más cercano al pueblo, más terrenal, más de la calle, el que utiliza Sancho todos los días. Un léxico propio de una España mayoritariamente campesina, donde abundan los términos de un mundo rural. Pero el Quijote atrapa a Sancho y de alguna manera lo pone a discurrir sobre lo que escucha en el tiempo que comparte con él; pero su léxico sigue siendo el utilizado en el mundo rural.

Miguel de Cervantes era “una persona leída” por lo mismo no es de extrañarse que en su novela aparezca profusamente un vocabulario procedente del latín y del italiano; y aquí, – abro un paréntesis para referirme a la cantidad de palabras que contiene el Quijote, según ya comenté, son 400.000, – yo me he hecho la pregunta en más de una ocasión de cómo era posible tantísimas… hasta que analizando una y otra vez al escritor di con la repuesta, según mi punto de vista claro. Resulta que Cervantes escuchaba, sabía escuchar, lo hacía con unos y con otros, y eso enriquecía su vocabulario y abría su imaginación a la creatividad de nombres propios lo cual se aprecia con los casi 900 que aparecen a lo largo de todo el Quijote. Cervantes era un “oidor” por referirnos a esa cualidad con la palabra que se utilizaba en el español de entonces.

Este diccionario, que aparece sin anglicismos, ¡gracias a Dios! porque claro en aquel tiempo no existía esa invasión con la que lidiamos hoy en día, la terrible influencia del inglés, pero sí contiene esa riqueza en español del siglo XVII, del árabe, recordemos que Cervantes estuvo 5 años cautivo en Argel.

Quiero referirme ahora a la condición y uso del idioma de parte de los hispanoparlantes, que utilizan entre 2.500 y 3.500 palabras en total … el diccionario cuenta con unas 8.555 entradas, son casi el triple. Visto así se comprende la dificultad de entender el Quijote para el lector de nuestros días, no solo por el léxico, también por lo extenso de las oraciones puesto que para nuestra desgracia hemos empobrecido tanto el idioma que utilizamos una sintaxis mucho más reducida.

Don Quijote de la Mancha, la obra más famosa de la literatura española, pero paradójicamente es un clásico muy poco leído, un clásico olvidado en las estanterías de librerías y domicilios, y, que se conserva porque la influencia de su título va más allá de si lo has leído o no, te da pertenencia a esa lista de: “Lo tengo, luego lo conozco.”

Por ello en la elaboración de este diccionario se pretende es crear, como ellos se refieren al punto, organizaciones de campos semánticos, es decir: Plantas, animales, instrumentos musicales, obras musicales, celebraciones de la época etc. ¿Qué se pretende con ello? Pues que al tener todo clasificado y enlistado será mucho más fácil descubrir alguna o varias palabras que se te habían pasado o, qué por no entenderlas, la excluíamos de la lectura o deducíamos en el significado general de la oración de que se podía tratar; porque tenemos que tener presente que no leemos palabra por palabra, sino que inferimos en el significado general de la oración.

Para mí que soy una Cervantista convencida, este proyecto, que dará a futuro para mucho más, pues creo que solo ha hecho empezar, es abrir un camino nuevo hacia la lectura, la buena lectura la que deja dentro la simiente para seguir leyendo, para alimentar adecuadamente nuestro intelecto.

Leer sí, pero no cualquier libro. El Quijote es un mundo de gran riqueza filosófica, y que aborda cuestiones de siempre, de todo y de todos, universales, sobre la vida y nuestra condición humana…hay que leerlo aunque nos topemos con una sintaxis y un léxico algo lejanos.

Déjame un comentario sobre si vas a leerlo o si ya lo has leído o simplemente si compartes mi punto de vista.

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