Pintura artística de una mujer en el antiguo Egipto vistiendo un kalasiris blanco semitransparente junto a telares ancestrales de lana.

La importancia y necesidad de la moda

¿Existen reglas o normas en el vestir? Sí, existen y por lo tanto en especial las mujeres, la que más y la que menos se ha visto obligada a doblegarse ante los cambios caprichosos de la moda, como lo hicieron anteriormente, nuestras antecesoras de otras épocas pasadas. O lo que es igual, vestir de acuerdo con el momento, es decir: ir a la moda.

Hurgando en los armarios de nosotras las mujeres y viendo todo el andamiaje que se ha construido alrededor de la vestimenta, adornos y complementos femeninos, todos supeditados unos a otros, sin poder romper esa dependencia existente entre ellos, me llevó a pensar donde se empezó a generar y en función de que, así que me puse a buscar para ver que me encontraba.

¿Es necesaria la moda? Esta es una pregunta que puede generar varias respuestas, pero lo que sí es necesario es el vestido como tal, y eso nos lleva a lo que se ha repetido por cientos y cientos de voces: que el vestido no nació por casualidad, se inventó para protegerse de las inclemencias climáticas a las cuales, desnudo, el ser humano no sobreviviría. Así que esa es la primera razón que lo lleva a confeccionarse prendas, ropa o vestimenta, como se le quiera llamar. Después aparece una segunda consideración que refuerza la primera: el pudor, sin duda por la conciencia o conocimiento que aparece en el hombre y le dice que no debe de exhibir su desnudez – -no voy a detenerme en el relato del Antiguo Testamento donde Eva y Adán al comer la manzana del árbol prohibido y en ese momento toman conciencia de su desnudez y buscan con que cubrirse- Es por tanto algo que llega con un estado de mayor madurez, o quizá de mayor cultura, cuando uno empieza a pensar en que “esto está bien” o esto está mal” El siguiente paso quizá sería ver con que me cubro, y de ahí ver con que podía hacerlo. Se empezó con la famosa hoja de parra, no sabemos si fue así o es lo que alguien imaginó y lo dijo, después el hombre primitivo empezó a cubrirse con las pieles de los animales que cazaba y aunque no lo parezca ahí empieza de manera muy rudimentaria podríamos decir la creatividad, al adaptar cada individuo esa piel, Dios sepa de qué animal, a su cuerpo, y para ello debía de considerar sin duda alguna además de su morfología, algo que no sabía en aquel momento lo que era, pero que en la práctica la aplicaba; la facilidad de movimiento y la climatología. Más adelante se ha averiguado que aparecieron los primeros indicios del ornato, quizá ese adorno que el hombre siente debe de llevar en el momento que va a honrar a sus dioses. Podemos pensar entonces que el “adorno” aparece en la vestimenta ligado a una motivación religiosa.

En el caminar del tiempo, nos encontramos que de las pieles con las que se cubría nuestro antepasado cazador, hasta la túnica han transcurrido lapsos difíciles de calcular, y más aún, hasta llegar al momento en que el hombre aprende a manejar la lana y teñirla, y de ahí a seleccionar los colores. Hoy, donde todo lo tenemos al alcance de la mano no nos detenemos a pensar en la lenta evolución que sufrieron los procesos de validación que sufrieron las prendas que usamos hasta llegar a este momento, pues existen civilizaciones que no han logrado romper del todo con lo ancestral, pueblos donde la evolución en la vestimenta ha sido tan dilatada, que los cambios apenas se hacen visibles, y donde la moda apenas va haciendo su aparición es por lo mismo que en muchas de las prendas que hoy usan se hace presente su antecedente antiquísimo.

Todos los pueblos han tenido y tienen sus peculiaridades en el vestir, y hoy más que nunca, en nuestro tiempo aparecen con detalles y características propias que van de la mano de un modisto, qué, dicho sea de paso, no es así como se debe uno de referir a tal profesional, sino “modista”. Esto lo aseveró en su momento Balenciaga.

Pues, así se inició la moda, con reglas caprichosas dictadas por algunos o algunas que dicen tener en su mano y antes en su cabeza, la idea de lo que debemos o no ponernos.

Pero sigamos con la historia y el origen del vestido en la antigüedad, que como digo siempre, es mucho más interesantes, más enriquecedor y nos hace un poquitín más culto pues no nos habla solo de moda, también lo hace en un contexto cultural dónde se incluye clima, status social, acercamiento a historiadores, pintura etc.

Empezaré por Egipto.

Pues haciendo referencia a historiadores, Herodoto, en el caso de Egipto, es un ejemplo de lo dicho ya que ahonda en la evolución que se dio en el vestido egipcio, En esa parte del mundo, especialmente por el calor intenso, la prenda era muy corta, hablamos por encima de la rodilla. ¿Te recuerda algo? … Pues sí efectivamente, podríamos decir que fue la antecesora de la minifalda. Yo creo que la moda más que una superación o rompimiento con el pasado, es una transformación con la habilidad de innovar de algunos que se dicen diseñadores. Esa falda consistía en un simple lienzo que se sujetaba a la cintura por una especie de cinturón, después de haberlo hecho pasar por la entrepierna cubriéndola, qué con las castas sociales existentes, variaba en su componente a la hora de su confección y se le conoce como Schanti. Con el tiempo se inventó una segunda versión del modelo existente y que consistió en ser algo más largo y que se usaba agregándolo al primero. ¿Estaríamos viendo algo parecido al alargamiento por primera vez de la falda? ¿Sería cuestión dictada por la moda, o quizá una especie de moral religiosa?

Pero el Schanti no era propiamente una prenda para uso femenino, lo típicamente femenino era el conocido como Kalasiris, especie de túnica que se usaba en dos versiones: hasta la rodilla, ¿sería el equivalente a un minivestido? Y en otras ocasiones, ya en espacios y eventos más formales, llegaba hasta los tobillos. A veces sobre esta prenda, nuevamente es la consideración social la que determinaba su uso, se llevaba un vestido transparente. Añadido a esto, te cuento que las cortesanas de ese fabuloso y misterioso país, lo lucían.

Por hoy cierro el recorrido por la moda, vestidos y todo lo relacionado con ello, pero solo por esta semana. El próximo viernes seguiré contándote sobre estos asuntos cuanto más interesantes si los ubicamos en nuestra lejanía histórica. Falta mucho por contar, hay que ir a otros muchos pueblos del pasado, que tal Mesopotamia, Persia, Creta, etc.

Dime, si es que te interesa el tema, yo escribo, como casi todos lo que lo hacemos, sobre lo que me gusta, me llama la atención, pero, sobre todo lo que considero interesante divulgar porque eso es hablar de cultura.

Espero tu comentario.

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