¿Hablar de qué? De libros y cultura
Hoy, frente a la computadora, dispuesta a escribir algo para el blog he decidido volver al origen del mismo, porque creo que lo he tenido un poco arrinconado. Ese origen que todos tenemos en algún proyecto y que nunca debemos de perder de vista, nunca.
El blog nace con la idea puesta en hacer cultura, de recrearnos en ese mundo aparte que es la literatura y todas las dimensiones que abraza esa palabra. Pero resulta que una vez con el proyecto en marcha, te das cuenta que no es tan fácil mantenerse en una sola línea; el blog toma el control y te presenta una serie de opciones que a priori la mayoría te parecen aptas e interesantes de abordar. Las ideas van y vienen, lo de antes; lo de ahora; algo interesante que leíste; una noticia sorprendente que merece la pena que le hagas un análisis… en fin, es como la marea que te arrastra y cuando te das cuenta te has alejado mucho de donde empezaste.
¿Por qué de libros y cultura?
La razón más importante en este caso, es que yo soy del área de letras, concretamente letras hispánicas, por eso mismo pienso, leo, y escribo en la lengua de Cervantes. Esa lengua que, a partir de la conquista, ha unido a distintos pueblos y la ha enriquecido de una manera inimaginable con sus aportaciones; haciéndola fuerte, poderosa y, a veces suave y cantarina marcando esa lejanía con Castilla.
Otra razón es la de abrir un poco esa ventana al conocimiento, los libros, entre otras cosas te ayudan a desarrollar la capacidad de elegir las palabras adecuadas para expresarte, y eso te lleva de la mano a sentirte seguro cuando hablas.
La lectura va más allá de una decodificación, es otra forma de conversación, es el relacionarse con nuestro entorno, de escuchar lo que sucede alrededor, y para llegar a ello solo necesitamos atraer los libros a nuestra vida.
Leer es una de las tareas más intelectuales que podemos llevar a cabo; cuando leemos obtenemos el significado detrás de cada palabra y ese ejercicio nos lleva a pensar mejor. La mente en un solo esfuerzo, reúne varias formas de acercamiento al texto. Por tanto, leer es verdaderamente una manera única y eficaz de mantener la mente en perfecto estado.
Los libros como vemos nos aportan mucho en todos los escenarios en los que nos movemos a lo largo de nuestra vida, pero cuidado, al libro hay que respetarle una cierta intimidad que tenemos con él, y con eso, quiero decir que no podemos traerlo como un objeto más o menos, olvidado en el coche, en un cajón de la recámara o simplemente dejarlo por ahí arrinconado hasta que se piensa en leer dos páginas más.
A lo largo de los años, el que más y el que menos ha incorporado distintas rutinas a su día, por ejemplo una rutina de ejercicio, según para mantener la salud del cuerpo y dicen que también la de la mente; pero no nos engañemos la mente para estar bien necesita más que trotar o hacer una rutina de pesas.
Los libros no manejan el mismo lenguaje que nosotros utilizamos todos los días, su lenguaje usa otras expresiones, arma las oraciones de otra manera, y eso nos enriquece y nos obliga al análisis continuo, porque cada libro que se lee plantea una variedad de interpretaciones en función de cada lector, se modifica con cada lectura además de que deja su influencia en el que lo lee.
Hay algo muy interesante y pocas veces nos paramos a pensar en ello. El significado de una obra literaria no está propiamente en lo que escribió su autor, sino en cómo lo va construyendo el lector en ese momento cuando toma contacto y avanza por el texto.
Hace un tiempo leí algo que me pareció muy bello, además de literario y era que según se cree el libro tiene un alma la cual despierta con la acción del lector: Es decir cuando una persona toma un libro y empieza, simplemente en principio a hojearlo, el libro se abre con ese lector.
Toda esta larga charla del artículo de esta semana tiene una razón de ser y es que voy a empezar a” llevarte de la mano” hacia la lectura” voy a hablarte de libros para leerlos en principio en esta temporada veraniega; libros para que los leas tú y también otros para que lo leas con tu hijo o hija, para que juntos entren en ese mundo lector que después de un tiempo ya no desearás dejar.
Vamos a conocer un verano con los libros, y tú, si eres una Pachuqueña, viviendo aquí, quizá, solo quizá , después de esta experiencia te animes a tomar un taller conmigo, en otoño. Un taller de lectura creativa, pensado y diseñado para sentirnos cómodas en un crecimiento lector.
No pierdas de vista que yo soy escritora, así que sé de lo que te hablo.
Prepárate para el próximo viernes donde te recomendaré un título interesante.