Escritor. ¿se nace o se hace?
Pregunta muy difícil de responder porque dentro del mismo mundo del escritor los hay a favor de una u otra postura, pero parece que al posicionarte de la segunda opción da una imagen de mayor seriedad e importancia pues detrás de ella se adivina las horas de trabajo, la dedicación, la disciplina y sobre todo el poder expresar esa frase que parece que es de manual: Escribir es prepararse todos los días o la ya célebre dicha por Simone de Beauvoir, a escribir se aprende escribiendo.
Yo me pregunto, porque cabe la pregunta, escribir, ¿estamos hablando de creación literaria? ¿o de algo menos ilusionante y más realista? Dominar la gramática , la Sintaxis etc.
El camino hacia la literatura es como la vida misma, cada uno lo aprende a caminar como puede, a veces con ayuda, o sin ella, con caídas y tropiezos, pero también como todo en la vida, con la voluntad férrea de lo que quieres lograr.
Con esto quiero decir que no existe una regla universal a la que se pueda acudir para ser escritor y también estoy convencida de que no es una profesión que tú eliges, es ella la que te escoge, y a veces contra tus propios deseos que tienen en mente algo muy distinto.
Siempre he pensado que para ser escritor es como para ser sacerdote necesitas ese llamado, y pido perdón a Dios por la comparación. Ese llamado que un día sin saber porque se hace presente dentro de ti y en ese momento lo tienes tan claro que no importa a lo que te dediques, dejas todo para seguirlo.
Si nos damos el tiempo, como curiosidad, de buscar en la biografía de escritores y escritoras, de hoy y de antes, famosos y no tanto, es sorprendente los giros que dieron sus vidas a raíz de recibir ese llamado. Los hay con distintas carreras, médicos, abogados, arquitectos etc. Mujeres que en el siglo XIX que rompieron con su status de mujer de la alta sociedad, con título nobiliario y que dejaron todo a un lado para poder ser escritoras, siendo rechazas por una sociedad tremendamente conservadora como es el caso, por mencionar a una, de Emilia Pardo Bazán, magnífica escritora.
Desde luego que en ese largo camino para llegar a ser escritor hay que hacer varias paradas, para coger aire, dirían algunos, porque como todo lo hondo y esencial en la vida cuesta, hay que tener la intuición alerta para saber cuándo estamos delante de una cuartilla, que es lo que queremos contar y porque queremos contarlo.
Es posible, que, sin darme cuenta, hoy aquí, haya ido orientando mis observaciones a mí condición de escritora y de cómo siento y concibo desde ese mundo paralelo que es la literatura, la creación literaria.
Voy a seguir en mis próximas colaboraciones abordando este tema, complejo y para algunos desconocido. La magia infinita de la literatura
¿Qué tengo que saber? ¿Cuáles son los primeros pasos a dar?
Separar el mito, de la leyenda y conocer la realidad de la escritura etc.
Todo esto y mucho más en próximos artículos.