¿El universo tiene puertas secretas?
No podemos negar esa fascinación que el hombre ha experimentado desde siempre con el universo. Parece que una vez tomó conciencia de su existencia levantó la vista hacia ese cielo y al día de hoy no ha dejado de escudriñarlo, y fue entonces que la línea de su horizonte se desdibujo tratando de alcanzar secretos muy bien guardados.
Ese querer saber más y buscar respuestas a preguntas que nos hacemos, será ¿porqué como dicen algunos, que venimos de las estrellas? O, ¿quizá porque somos energía?
Se dicen muchas cosas sobre el universo, y entre ellas está la existencia de los famosos portales cósmicos, un tema que abordé en mi último artículo, que otros llaman las puertas del universo y que ha dado pie para series de televisión como la que estuvo presentando tve: “El Ministerio del tiempo” y efectivamente en la serie eran puertas que se abrían para entrar y después aparecías en otro lugar y en otro tiempo.
La verdad es que nuestro conocimiento sobre ese universo que nos ha traído a mal traer desde siempre es tan elemental que lo suplimos con la imaginación, y sí, ahí cabe imaginar todo lo posible y lo imposible de creer.
Pero volvamos a los portales cósmicos, yo debo de confesar desde mi ignorancia, que pensé que eran menos de los que son, pero resulta que investigando, encontré hasta un calendario con las fechas por mes a presentarse el evento. Revisándolo me di cuenta que hay dos fechas de apertura de portales cósmicos que son podríamos decir más influyentes, más efectivos, así que me hice eco de ellos. Uno es el que se presenta el 8 de agosto y que se le conoce como el Portón del León y el otro el que se lleva a cabo el 11 de noviembre, denominado el Portal Maestro.
Hoy quiero comentar del Portal del León, que recién acaba de pasar.
El famoso portal del 8 de agosto, es un evento astrológico y espiritual que ocurre cada año, y que se abre entre el 28 de julio y el 12 de agosto, y su cúspide energética ocurre el día 8 por su poderoso valor simbólico y numerológico.
En la numerología el número 8 simboliza, el infinito, el poder, la abundancia y el equilibrio. Al darse la fecha con doble 8 amplifica todas estas energías simbólicas volviéndose especialmente poderoso para manifestar intenciones y cambios.
Lo que se abre es un momento de oportunidad simbólica y sirve para aprovechar y dar gracias por lo que tenemos, imaginar con mucha fuerza lo que se desea para el futuro. Viéndolo a través de un cristal realista el evento necesita dos elementos fundamentales, soñar y tener fe.
¿Te acuerdas de aquello que nos han enseñado de qué la fe mueve montañas?
Los creyentes de este tipo de fenómenos dicen que, en esos días, uno se siente con ganas de crecer, aprender y ser valiente, de soñar en grande porque se va a obtener. Lo dicho, es una cuestión de fe
¿Quién o qué abre ese portal? o ¿quién maneja esa energía? Podríamos dejarnos llevar por la imaginación y fantasear, pensar que se trata de un ser consciente, o de una entidad con voluntad, que tiene una llave que abre esa puerta simbólica. Nadie gira la llave. Esa puerta simbólica se abre porque el sol, la tierra, y la estrella Sirio se alinean en el cielo activando caudales de luz que se activan en esos días.
En ese momento el sol está en una parte especial del cielo, en el signo de leo, al mismo tiempo la estrella Sirio una de las más brillantes del cielo, también está situada en una posición muy importante. Entonces cuando coinciden es como si se abriera una puerta invisible dejando pasar toda la energía.
Volviendo al principio de todo este mundo de creencias y de unir lo místico con lo terrenal, en el Antiguo Egipto la estrella Sirio era adorada y su aparición marcaba el inicio del año, la inundación del Nilo y las épocas de abundancia y renovación.
Para mi, aunque la ciencia tenga una explicación racional de tales eventos cósmicos, la imaginación me acompaña cuando leo, cuando investigo, cuando escribo lo que me permite soñar, porque al final estamos hablando de un gran desconocido, el universo, entonces quizá lo que imaginamos esté cerca de una verdad aún por descubrir.
Yo seguiré maginando ese gran portón suspendido en ese espacio interestelar y lo veré no solo desde mi imaginación, también desde mi corazón porque los grandes cambios, los mejores deseos de crecimiento y de superación se encuentran ahí.