Mi perro, inseparable
Dios creo al perro para que el hombre pudiese rectificar cuando actúa mal, para que aprendiera a valorar la amistad, la entrega, el apoyo incondicional, el cariño desinteresado, la alegría y el agradecimiento ante cualquier cosa que recibe, por insignificante que sea. El perro no te pide nada y te da todo, hasta su vida…