Abril mes de cercanía, a los libros, y a los grandes escritores
He querido llegar al artículo de este viernes 19 a través de estas palabras tan reveladoras y a la vez tan determinantes, tan de Miguel de Cervantes, anunciando su muerte; porque es el fallecimiento del escritor lo que da la pauta para crear el Día Internacional del Libro.
Tres grandes de las letras mueren el mismo día, del mismo mes del mismo año: 23 de abril del año 1616. Miguel de Cervantes; William Shakespeare; y el Inca Garcilaso de la Vega. Aunque si miramos detenidamente la historia resulta que es poco viable que esto aconteciera así, ya que en aquel momento España se regía con el calendario gregoriano e Inglaterra por el calendario Juliano; así que en teoría Cervantes habría muerto diez días antes.
¿Fue el destino que así lo dispuso? ¿la casualidad? No importa, como tampoco importa la disparidad de los calendarios que es solo un ajuste de logística de acomodo de política. El hecho es que esa coincidencia da la pauta para que la UNESCO promueva en 1988 esa fecha como Día Internacional del Libro y de los Derechos de Autor, convirtiéndolo en una celebración internacional.
Es el tiempo para acercarnos a nuestra librería si es que tenemos preferencia por alguna en especial o aprovechar para hacer un recorrido por varias, con uno o más títulos rondándonos en la cabeza, y si ese no es el caso, pues dispuestos a que el paseo entre las estanterías y las mesas llenas de novedades nos atrapen con su encanto y nos hagan descubrir temas, títulos y autores que nos llamen la atención. Lo importante es tomar contacto con la lectura.
¿Qué leer? Sería cosa de preguntarnos si es que no somos lo que se dice lectores asiduos o quizá si somos de los que no hemos vuelto a tomar un libro desde los tiempos de la escuela cuando esa actividad se convertía en una verdadera pesadilla, debido al desconocimiento y a la mala elección de las obras por parte de los maestros.
Pues te digo a ti, que estás leyendo estas líneas, que no te preocupes si ese es tu caso, porque puedo asegurarte que el libro te escogerá a ti, no tú a él. Siempre hay un título que está esperando que aparezcas en su vida, que te detengas y sin ningún titubeo lo tomes de la estantería o de la mesa donde te está esperando pacientemente; y también te puedo asegurar que esa obra va a quedarse por siempre en tu memoria y que cada vez que pienses, en ese día, en ese momento en que lo hiciste tuyo lo harás con gran cariño y con un sentimiento de plenitud.
Lo importante es crecer al abrigo de los libros, no existe el libro malo, existe la mala elección en el momento equivocado y eso se descubre con el tiempo, cuando uno ya es capaz de elegir y seleccionar lo que quiere, le interesa y necesita leer.
Pon este 23 de abril, ya para siempre en tu memoria, en la que nunca se borra, la del corazón.