Ilustración fantástica de la noche que desapareció la Luna con un cielo estrellado sobre una ciudad serena.

La noche que desapareció La Luna

Un cuento que parte de un hecho imposible

Quizá el verdadero temor no sea que una noche desaparezca la Luna, sino que los seres humanos lleguemos a perder la capacidad de mirar al mundo con el mismo asombro con lo que lo hace un niño.

En mi cabeza no estaba en escribir nada sobre este libro, en principio un cuento para niños, primero porque no sabía de su existencia y luego porque me pareció, en una primera mirada similar a la serie que tengo una parte ya publicada, de cuentos en el blog en el apartado de Literatura Infantil… pero voy a ir al principio de esta historia.

Resulta que me di hace unos días una vuelta por la librería de viejo, o de libros usados como se dice en México, como lo hago frecuentemente, ya he comentado en alguna ocasión la cercanía que tengo con ese tipo de librerías y lo que disfruto buscar esperando que aparezca una “joya” desconocida, única, ante mis ojos y que me atrape, lo que solo sucede de vez en cuando. Pues bien, yo estaba revisando un anaquel de libros infantiles en francés, lo que hago siempre porque suelo buscar material para mis talleres de cuentos para niños en francés, deslizaba fácilmente los libros de derecha a izquierda, ya que no había mucho material disponible, cuando de repente apareció “La noche que desapareció la Luna”, un cuento en español en la estantería equivocada, de momento pensé, que casualidad. la Luna como protagonista de un cuento infantil y aunque el satélite da mucho juego para escribir literatura para niños y por tanto hay y habrá más títulos que lleven la Luna como protagonista de un encabezado llamativo, hojeándolo leí algún párrafo donde se describían las calles y casas de una forma muy similar a mis descripciones. Eso me llevó a comprarlo y leerlo, y es ahí donde nuestras líneas de narración y de imaginar para los más pequeños, toman direcciones diferentes.

La noche que desapareció la Luna, es un cuento del escritor mexicano Luis Arturo Ramos, veracruzano, para más señas nacido en Minatitlan en 1947. La primera edición es de la Ed. Práctica de vuelo y se publicó en el año de 1982.

Avanzando en su lectura me doy cuenta que su planteamiento y el mío de la Luna como eje del cuento son distintos. ¿Por qué? Pues porque el relato de Luis Arturo tiene otros alcances, más allá de los niños, es una historia muy bien creada donde el argumento además de estar dirigida al público infantil y juvenil incorpora a los adultos. Según avanzo en su lectura me doy cuenta que estoy ante una obra que trasciende el simple relato fantástico para convertirse en una reflexión sobre la imaginación, la solidaridad y la necesidad de preservar la capacidad de asombro. La desaparición de la luna no es solo un acontecimiento físico, el escritor nos dice a través de él, lo que representa la pérdida de aquello que da sentido, belleza y orientación a la existencia. Y aquí se abre un parámetro de la edad, de los distintos modos de sentir y vivir los acontecimientos. Puedo decir que estoy totalmente de acuerdo con él que la literatura infantil no necesita sostenerse en la didáctica para transmitir valores. No es un libro que moralice, no da lecciones escolares… simplemente narra, cuenta la historia y a mi modo de ver es ahí donde reside su calidad. Su narración, su manera de llevar el relato permite que el lector vaya al encuentro por sí mismo del significado profundo de lo que se cuenta en él.

Cuatro personajes, dos masculinos y dos femeninos recorren la historia, perfectamente balanceados, al menos así lo percibo, en el transitar de un cuento de aventuras que gira alrededor de la persecución, por tanto, la huida de la luna, la lucha contra el mal para conservar el bien; con un mensaje: preservar la magia infantil ante la amenaza del mundo adulto.

Recorriendo este camino, el escritor habla con sus lectores pequeños y grandes con un lenguaje sencillo, de las virtudes infantiles, del cielo, de la luna y de las estrellas. También les cuenta de la lucha del hombre por conquistar el espacio exterior e incorpora elementos ya de este mundo como es el caso de la contaminación cuando se refiere a: ”Kohetón, el monstruo más feroz del espacio, es de metal, huele a gasolina y a su paso deja una nube de humo caliente y apestosa”. Cosas de este mundo donde las noches son cada vez más oscuras, pero que cobra sentido porque los niños siempre brillan.

Descubrir que sucedió la noche que la Luna desapareció es una lectura rica en matices para niños y adultos, un cuento que critica podemos decir de alguna manera la ciencia, una historia ficticia escrita donde la fantasía no es un mero entretenimiento, sino un medio de explorar cuestiones esenciales. Un cuento que admite diversas interpretaciones y que pueden disfrutar tanto niños como adultos, precisamente porque nunca agota su significado.

Al finalizar su lectura me he quedado con la sensación de la capacidad del escritor para recuperar la tradición oral. Me parece que el cuento posee un ritmo que recuerda a los relatos que se cuentan alrededor del fuego o antes de dormir. Existe una musicalidad muy cercana al…”érase una vez” de los cuentos tradicionales.

Yo lo recomiendo, pero también te invito a que visites lo que yo tengo escrito, “Los cuentos del Sol y de la Luna, distinto a lo que comento hoy del libro de Luis Arturo Ramos. En mi caso privilegio ante todo el mundo infantil, esos primeros 6 años que dicen los psicólogos son fundamentales para formar al adulto que será ese niño. Mis cuentos lo rodean con todo lo bueno que él puede soñar que existe en su mundo. Ya habrá tiempo de empezar a encontrarse con lo feo y lo malo. Además, son una entrada al conocimiento, a su nivel, de diversos temas, por ejemplo, los distintos grupos de estrellas que existen y que la Luna hace desfilar ante los ojos de Milena, la pequeña protagonista de una de las historias.

Ya sabes todo está en el blog.

Y si te interesa los talleres de iniciación y en su caso repaso, del francés para niños pequeños, niños que sepan leer y escribir El conocimiento del idioma a través de cuentos, donde trabajo las cinco habilidades, con solamente 4 niños por grupo.

Contáctame: caminodeletras@gmail.com / mariajose@mariajosealmudi.com

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