La Inteligencia Artificial un punto sin retorno
“es algo que trasciende a la humanidad y la vida misma” Schmidhuber (2018) De hecho lo sitúa al mismo nivel del surgimiento de la vida hace 3.500millones de años, cuando una combinación aleatoria de elementos simples y sin vida organizó a explosión de la vida humana.
Espero que al escribir sobre este tema que es la Inteligencia Artificial hacerlo desde una perspectiva humanista y literaria, porque eso es lo mío, y dejar fuera de las cuartillas el alarmismo, que queramos o no, conlleva el tema en mayor o menor medida. Cuando empecé a relacionarme con la IA, sentí temor un temor que se generaba en el desconocimiento, porque la verdad es que hablando de tecnología y de ciencia yo no sé nada, me pierdo. Pero buscando me di cuenta que había otros aspectos ignorados por los que hablan de la IA, que solo están a la caza de los avances. Entonces yo me fui a lo olvidado, quizá a lo inusual, la anécdota, una pequeña historia en parte verdad y en parte leyenda, relacionar hechos o acontecimientos lejanos y relacionarlos con lo de hoy; y de esa manera fui encontrando el camino, mi camino para hablarte de la IA, de manera que tú te sientas atraído a reflexionar sobre ella y no a tomar partido. Una cuestión que está ahí sobre la mesa en relación a lo que es o deja de ser, lo necesaria o no que es en nuestras vidas, y esa cuestión de gran relevancia es la singularidad, es decir, el momento en que la Inteligencia Artificial superará a la inteligencia humana, y eso antes que después va a suceder, y ¿estaremos preparados para ello? Porque al día de hoy los individuos comunes y corrientes utilizamos esa IA es du denominación de débil, como podríamos llamarla, una IA de “primaria, pero los científicos, los expertos ya navegan en mares mucho más profundos, tan desarrollados que de imaginarlo nos atenaza un temor que nos lleva a formularnos preguntas que a lo mejor sus respuestas nos pueden causar más que miedo, el darnos cuenta que podemos llegar a estar indefensos. Preguntas como ¿llegará el momento en que la IA funcione sin supervisión humana?, ¿quién será responsable entonces de las decisiones tomadas por una máquina? ¿puede llegar a existir, en un futuro, una IA consciente? Pues si eso llega a suceder, que la IA supere a la inteligencia humana, ¿dónde quedamos los humanos? Pero hoy por hoy todas estas peguntas le dejamos para la ciencia ficción, para las historias que se llevan al cine, cada una más fantástica que la anterior, porque el tema también llega al mundo de hacer dinero, y de eso el cine sabe mucho.
Estoy de acuerdo con algunas pronunciaciones que he leído de expertos que se refieren a la IA no solo como una revolución tecnológica, dicen que es también una revolución sobre la condición humana. Así que quizá el verdadero peligro al que nos enfrentamos no es que la IA deje de necesitarnos, sino que en este recorrido llegue un momento en que nosotros dejemos de ejercitar todo lo que nos hace humanos.
Hay dos enfoques o dos puntos de vista sobre el desarrollo que está llevando la Inteligencia Artificial. Uno es el punto de vista tecnológico ahí los expertos coinciden casi unánimemente que cada nueva generación de la IA será capaz de diseñar mejores algoritmos, escribir su propio código, controlar robots, investigar nuevos medicamentos, y tomar decisiones con muy poca intervención humana. Es decir, dependerá cada vez menos de nosotros para realizar algunas tares concretas.
Desde el punto de vista filosófico, ahí aparece la verdadera discusión. Aunque la IA pueda aprender sola, es un hecho indiscutible que sigue sin tener aquello que caracteriza a una persona, al ser humano: Conciencia subjetiva, experiencia vital, emociones auténticas, responsabilidad moral, y la capacidad de otorgar significado… esto es lo que dicen los expertos, hay investigadores que han llegado a la conclusión que sí, que la Inteligencia Artificial puede llegar a ser extraordinariamente inteligente, pero sin ser consciente de sí misma.
¿Tú qué opinas?
Yo pienso, porque pensar es libre, una sola cosa, y es lo siguiente: la Inteligencia Artificial no tiene alma, por lo mismo nunca podrá prescindir del ser que la creó. El hombre.
Recuerda: Con la Inteligencia Artificial estamos viajando hacia el infinito.
Hasta la próxima.