Las monedas y los billetes, en definitiva… los dineros
Pues, para fines expresivos es un término que, se usa, como una referencia a lo que se viene diciendo, o de lo que se venía hablando Y como durante dos artículos anteriores hablamos, de una u otra manera, pero siempre del dinero, pues podemos decir ahora tranquilamente los dineros.
El caso es que para este último artículo sobre el tema he querido acercarme a esos hechos curiosos o anécdotas que siempre acompañan su historia porque todo lo que realizamos nosotros los humanos esconde siempre algún detalle, algo que puede pasar desapercibido durante mucho tiempo, pero si te das a la tarea lo acabas por descubrir, ya sea investigando directamente o en un segundo plano, es decir en búsquedas que ya se llevaron a cabo, casi siempre hace más de cien años o inclusive en otros siglos.
Empiezo este recorrido en nuestros días, con aspectos que todos relacionamos.
Cuando pensamos en el dinero, en grandes cantidades, lo imaginamos en las bóvedas de los bancos, como nos lo muestran en las películas. Pues no, resulta que la mayor parte del dinero existe en forma electrónica. Se ha calculado que todo ese dinero que manejamos, billetes y monedas, es decir el circulante, representa solo el 8% del dinero mundial. Parece hay un cara a cara del dinero en físico vs. el digital.
Varios países de Europa han decidido eliminar las monedas de un céntimo o de un centavo y las de dos céntimos; la justificación que se ha dado es para facilitar trámites y redondear precios. Pero la verdad es fácil de detectar, con la inflación existente y el alza de precios casi casi permanente ¿a dónde van con las monedas de un centavo o de dos?
Hablemos ahora de los virus, un tema por demás presente en la vida de todos y de todo el mundo. En estos últimos años, y más a partir de la pandemia del COVID, todo son virus. Pues bien, hay un dato muy interesante sobre ello y su relación con los billetes. Resulta que, a raíz de estudios científicos, un virus común, esos que ni siquiera tomamos en cuenta, sobrevive fuera del cuerpo humano alrededor de 48 horas, pero en un billete puede quedarse activo hasta unos 17 días. Conclusión, hay que lavarse las manos después de haber estado trajinando con nuestros billetes.
Vamos ahora a Japón donde el éxito de la máquina de juegos Space Invaders fue tan grande en el año de 1978 que produjo que se agotara la moneda de 100 yenes que es la que se usaba en ese juego.
No se sabe bien si fue por este episodio de la escasez de monedas, pero resulta que en ese país existe una ley que limita a veinte el número de monedas que se pueden dar al pagar.
¡Así que nada de eso de romper el “cochinito” de tu hijo y llevarlo con su morralla a comprarse algo! Aunque a últimas fechas si se ha notado aquí una escasez de monedas circulando, y si vas al banco para que te cambien un billete por monedas también enfrentas dificultades porque no siempre las hay disponibles.
Ya que estamos con las monedas déjame decirte que la reina de la moneda impresa es sin lugar a dudas la Reina Isabel II, ya difunta, pero que en vida empezó a aparecer su imagen en el año de 1935, en Canadá, cuando era todavía una joven princesa de solo 9 años. Haciendo un recorrido por su historia, descubrimos, que son un total de 33 países los que tienen o tenían hasta su fallecimiento, monedas con la esfinge de la monarca.
Sigo contándote del Reino Unido, pues en octubre de 2016 puso en circulación un billete de plástico de 5 libras, fabricado con polímero, vamos pensado para el “tráfico duro” pues se dice que este billete puede durar hasta 5 años. 2.5 veces más que uno de papel normal.
Ahí quería yo llegar, al punto de la creencia más o menos generalizada que se tiene de que los billetes están hechos de papel… quizá será por aquello que nos referimos a él como “papel moneda” pues no es así. Al día de hoy los billetes se fabrican con una combinación de un 75% de algodón y un 25% de lino. Por cierto, fibras naturales caras. Por ejemplo, el algodón tiene cotización internacional como el petróleo, el cacao, el azafrán etc y es muy caro.
Y ¿qué sabemos de las falsificaciones? También nos remontamos al cine, donde es un tema recurrente que da cabida al misterio, a códigos secretos, a aventuras extremas; parece que es un negocio muy tentador.
A la moneda que conocemos como el euro lo rodea un halo de misterio por descifrar para los que se animen a falsificarlo. Tiene un código secreto. Los números de serie de los billetes de euro, llevan una letra inicial y 11 cifras que revelan el país de emisión esto con el objetivo de dificultar su falsificación.
Los mejores falsificadores de billetes de banco, parece ser que son los coreanos, bueno este es un dato de fuentes gubernamentales de USA. Parece que Corea del Norte se ha especializado en copias casi perfectas de divisas extranjeras, en especial de los dólares y que con esto ayudan a financiar su régimen. La verdad me suena un poco a guion cinematográfico. Pero ya sabemos cómo piensan los americanos.
Para finalizar este recorrido lo haré dándole un repaso a algunos billetes que por algún hecho o circunstancia se han hecho famosos.
En el 2008, la república de Zimbabue tuvo una inflación tan enorme, que se vieron orillados a emitir un billete con un valor alucinante de 100.000.000.000.000. aunque el billete que se utilizaba para hacer transacciones millonarias no tenía casi valor. Hoy los poco de estos billetes que se conservan son un souvenir para los turistas.
Hubo una vez un pintor, desconocido, pero que le dio por dibujar los billetes con los que iba a pagar sus consumiciones en la cafetería donde iba habitualmente. O en un buen restaurant degustando un buen menú. Generalmente dibujaba un billete de 100 dólares y a la hora de pagar le decía al camarero, ofreciéndole el que había dibujado y uno original cual prefería contándole la historia del trabajo y las horas que había invertido en su obra de arte. Muchas veces, quizá porque era algo inusual, o porque realmente estaba muy bien hecho le aceptaban su dibujo para pagar. El artista calculaba que había conseguido colocar, es decir, pagar con 700 billetes dibujados. Su nombre James Stephen George Boggs Actualmente sus billetes están considerados piezas de coleccionista.
Holanda ostenta el título de poseer el billete más colorido de la historia, fue diseñado por el artista Ootje Oxenaar; y no solo es conocido por su colorido, resulta que el diseñador en cuestión, como muchos de los pintores de la antigüedad, que hacían alguna trampita y escondían algo en sus lienzos, escondió en su billete los nombres de las tres mujeres más importantes en su vida, y son en este orden: su abuela, su mujer, y su amante…la mamá y las hijas si las tuvo ¿dónde quedaron?.
Finalmente llegamos en este recorrido a China, tan presente hoy día en el mundo. Pues bien tenían un billete conocido como el “billete del Dragón Negro”; tras dos años de su emisión, no se sabe porque, el Banco Central de China decidió retirarlos de la circulación y destruirlos, ¡con esta contundencia que te lo cuento! Y hoy solo se conoce la existencia de tres billetes que son los más buscados por los coleccionistas. En el 2010 se subastó uno por casi 100 mil euros.
Bueno pues llegamos por el momento al final de esta o estas historias, en tres artículos sobre los billetes y monedas y, el mundo que los cobija… quizá en algún otro momento, según vaya avanzando esta separación que nos quieren hacer de nuestros dineros, vuelva al tema.
Pero hoy me quedo con estas páginas para recordarlo por si me lo quieren quitar de mi memoria.