Ruben Dario
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Rubén Darío, un mestizo cultural

Hoy escribo aquí sobre Rubén Darío, conocido por todos como “Príncipe de las letras castellanas” y que él se definía a sí mismo como “español de América y americano de España”. Era de piel y sangre un mestizo nicaragüense, un poeta que vistió con su creación del modernismo, de oro y plata, a la poesía en lengua castellana.

Llevó una vida azarosa, como la mayoría de los escritores, pintores, compositores etc. pareciera que el ser un genio en cualquiera de las artes es una condición inherente a compartir la genialidad con la zozobra y el desaliento, para terminar la existencia en una soledad que se comparte solo con la bebida. Darío murió alcoholizado con solo 49 años, entre frecuentes episodios de ansiedad y alucinaciones.

Rubén Darío fue quizá el primer autor que le dio una identidad cultural propia a Hispanoamérica y yo quiero referirme a ese poeta, qué, incursionando en otros géneros literarios, también la prosa, en la narrativa y el ensayo, pero su pasión, su saber escribir y plasmar con ello todo el entorno y el interior del hombre, fue con la poesía; en ella se aprecia el carácter posicionado del mestizaje cultural americano.

Rubén Darío le dio un vuelco a la literatura hispanoamericana de su época, la desnudó en su interior para abrirla a la modernidad, y la llevó a conocer otros mundos fuera del que había sido el suyo, la internacionalizó y se vuelve abierta a todo y conjuga de todo. Además, con esa sacudida a una literatura que estaba adormilada le da también visibilidad al oficio de escritor, y lo profesionaliza para unos escritores que, en aquel momento estaban abandonados.

Cosmopolita intelectual se dejó en gran manera influenciar por la literatura francesa que en aquel momento era la cuna del movimiento modernista que envolvía al mundo literario, pero él siempre conservó su honda raíz hispanoamericana. Por eso mismo es fundamental reconocer y tener presente ese aporte integrador del poeta a la cultura de todos los pueblos y todas las lenguas: el haber despertado en la conciencia de Nicaragua y de América, el orgullo y la seguridad que da el ser mestizo; y considerar como destino final la fusión de las herencias de su pasado, la fusión de lo español y lo indio.

De principio a fin valoró sus dos herencias a partes iguales en todos los momentos especiales de su poesía, y proclama las posibilidades mestizas de una raza nueva, de una cultura nueva.

Para finalizar. Yo me pregunto, por qué nunca se le otorgó el premio Nobel al igual que en su momento, lo hicieron algunos de los grandes de la literatura, no solo de lengua castellana, sino de otras lenguas y otros personajes del mundo de la cultura, que lo propusieron para el premio en 14 ocasiones distintas. Parece que la adusta y rígida Academia de Estocolmo, una y otra vez consideró que no tenía los méritos suficientes.

Visto lo visto, y considerando alguno de los últimos Nobel otorgados en los años recientes, a mí me lleva a pensar que eso del tráfico de influencias y la corrupción, viene de lejos.

Quizá algún día vuelva a traer al blog al poeta nicaragüense, para comentar otras estancias de su vida, sus mujeres, por ejemplo; todo en su biografía es muy interesante y digno de conocerse.

Por lo pronto, si te interesa la poesía te recomiendo su libro AZUL, que publica en Santiago de Chile en 1886. Rubén Darío tenía solamente 19 años. Este se considera el libro emblemático del Modernismo.

Como siempre, te digo que me gustaría que compartieras conmigo tu punto de vista y tus comentarios. Quizá podríamos hacer de este u otro artículo publicado, un análisis y ver qué tanta diferencia de pensamiento y sentir existe entre tú y yo.

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