El mago de oz

El Mago de Oz, un libro para siempre.

Hoy quiero referirme al Mago de Oz, la obra literaria, sin detenerme en lo simbólico simplemente en el libro de cuento para niños, escrito como todos los cuentos para proporcionarle placer y alegría a cualquier niño; porque la niñez es el espacio en la vida del ser humano donde el tiempo se detiene y permite que se llene de figuras mágicas, reyes y princesas, hadas, magos y hechiceros; enanos y niñas buenas como en este cuento, Dorothy y que se creen historias que nos acompañaran a lo largo de toda la vida.

¿Quién no recuerda la hora de ir a dormir, cuando el papá o la mamá nos llevaban hacia el sueño a través de la lectura de un cuento de hadas? Yo creo que todos lo llevamos en la memoria del corazón y que con el paso de los años nos acerca a la lectura.

El Mago de Oz fue el tercer libro que Baum  escribía,  para él, solamente uno más de los  que pensaba escribir, pero resultó tener un éxito tan grande  inmediatamente a su publicación, que  fue motivo suficiente para que su proyecto como escritor tomara un giro opuesto a lo que planeaba y se dedicó hasta su muerte a escribir novelas sobre Oz.

¿A qué se atribuyó ese éxito tan rotundo?

En principio la originalidad de la obra, se puede decir que es un cuento de hadas que va un poco al encuentro de la ciencia ficción, nada parecido hasta ese momento. Dorothy y los tres personajes más importantes que la acompañan a recrear la historia como son el espantapájaros que tiene vida, pero no tiene cerebro; el hombre de hojalata que no tiene corazón; y el león que tiene miedo.  Viven a lo largo de la narración en una continuidad de peripecias que nunca se pierde a pesar del contexto fantástico en que se desenvuelve la historia, los tres personajes buscan encontrar lo que no tienen; y a lo largo de toda la obra nos encontramos que se hacen presentes conceptos y valores tan importantes en su tiempo y ahora como son la ternura; la amistad; la comprensión, la valentía; el amor; la familia; la generosidad etc.

La historia que se cuenta en el Mago de Oz es atemporal, y enseña que tanto en 1919 como en 2024 el camino que se tome hay que emprenderlo con valentía, como lo hace Dorothy cuando empieza a caminar por el camino amarillo.

El Mago de Oz, para los lectores adultos un libro para reflexionar

Para los niños, un mundo de aventuras fantástico y divertido con parajes y personajes hasta entonces desconocidos.

Pero para todos, un libro magnífico que no puede faltar en tu librero.

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