Los Valores, pilares que se tambalean
En el fondo educar es un diálogo sobre valores. (José María Contreras Luzón. Pedagogo)
Hoy quiero referirme a los valores, quiero hacerlo por varias razones, pero la que creo más importante es que existe esa palabra en el vocabulario de todos, pero no la utilizamos debidamente, no profundizamos en su significado real y ni, en la trascendencia que tiene. Y en relación a ella tampoco se conoce el término axiología que se refiere a la teoría de los valores, o la ciencia de los valores, y que aparece en 1916 de la mano del filósofo alemán Max Scheler Da lo mismo como la nombremos, tanto teoría como ciencia, no son palabras que se puedan tomar a la ligera, tienen un trasfondo que nos obliga a tomarlas en serio.
Con frecuencia en nuestras conversaciones aparecen comentarios donde hacemos referencia a algún o algunos valores, por ejemplo, solemos decir refiriéndonos a alguien, “es una persona que tiene principios, que tiene ética, que es integra” es decir, que tiene valores. ¿Pero profundizamos en el sentido de cada una de esas palabras, principios, ética, integra? No, en ocasiones hasta desconocemos que se les denomine como valores. Ignoramos o no tenemos presente que los valores forman parte de la historia de cada uno de nosotros, que finalmente conforma la historia de la humanidad, llegados a este punto me pregunto, ¿Qué historia estamos construyendo y vamos a dejar, si hoy nos hemos olvidado de formar a los niños en valores y cualidades morales que les marquen la línea de conducta que deben de seguir para convertirse en personas de bien?
En el 2023, la Editorial Trillas con la que colaboro, elaboró una colección para los seis grados de la escuela primaria, denominada Valores en Acción, y donde tuve a mi cargo la adaptación literaria, eso incluía elección de cada uno de los textos con los que se iban a trabajar los valores y antivalores, así como definir de manera real pero sencilla es significado de cada uno de ellos. Y aunque parezca algo fácil, no lo es, porque los valores constituyen por si mismos un reino objetivo que tiene leyes propias, una jerarquía y un contenido que los distingue; de su realización depende el sentido y el carácter de las culturas. Total, mucho más complicado de lo que parece a primera vista, pues hay que ponerlo in situ al entorno y situación de lo que es la esencia que se pretende transmitir. Cada valor positivo cuenta con el correspondiente antivalor y su jerarquía qué según Scheler permite clasificarlos de menor a mayor en los siguientes grupos:
a) Útiles, que se refiere a lo adecuado, a lo que es conveniente.
b) Vitales, que hace referencia a lo fuerte, a lo sano.
(La palabra valor, valere, del latín, se traduce como fuerza, salud, estar sano, ser fuerte).
c) Lógicos, se refiere a lo verdadero.
d) Estéticos, concerniente a la belleza
e) Éticos, lo justo y lo bueno.
f) Religiosos, se centra en lo santo.
Esta no es la única, pero si la más conocida de las clasificaciones existentes y la más utilizada para trabajos de investigación sobre el tema, que como digo es complejo y demanda un cierto “acomodo” según a quien va dirigido. En el caso de las definiciones tanto de valor o antivalor para los niños debí de hacer una criba en los conceptos para rebajarlos a un nivel lineal de captación para los niños de 6 a 10 años, y elegir minuciosamente el texto donde se trabajaría cada valor y su contra parte. En lo personal estoy convencida que el mejor espacio para enseñar valores son los cuentos, no las historias creadas al azar y tampoco los poemas, estos últimos difíciles de entender para un niño de 6, 7,y 8 años ; en la colección Valores en Acción se incluyeron por decisión mayoritaria de maestros y pedagogos inmersos en el proyecto.
¿Por qué el cuento es lo más viable? Sencillamente porque todos, al final, tienen una enseñanza como colofón de la historia, y siempre existe en la trama una especie de enfrentamiento entre el valor y antivalor que hace que el niño retenga con mayor facilidad los dos conceptos.
Creo que el tema da para mucho más que el planteamiento que hoy hago aquí; con la descomposición social que estamos viviendo en este tiempo, la decadencia, precisamente de valores, a la que nos enfrentamos piden a gritos que se le ponga una brida de contención y yo no conozco una mejor que la enseñanza de los valores, empezando con los más pequeños.
Hay otros aspectos Importantísimos referente al tema, por ejemplo, el desempeño en el hogar y el “oficio” de los padres como primera fuerza de ayuda a encauzar, supervisar y acompañar a los hijos en su enseñanza, mucho antes de ir a la escuela y de pasarle la custodia del tema a la maestra en turno.
El tema obliga a la reflexión y al autoanálisis, sobre todo con un examen de conciencia para saber si estamos haciendo las cosas bien.
Por lo pronto, yo seguiré escribiendo sobre ello, tratando de “separar la paja del grano” y también como información para los padres que se muestren interesados, estoy considerando impartir un taller de valores para el primer año de la primaria, porque todo debe de iniciar gradualmente.
Seguiré contigo, búscame en el blog cada semana y ya estaré avisando con tiempo del proyecto del curso – taller para niños.
En mi próximo artículo:
¿Qué papel juegan los padres en la enseñanza del valor como parte esencial en el crecimiento del niño?