Las adicciones
Cuando se piensa que las adicciones es algo que surge en los tiempos modernos se piensa equivocadamente, son tan antiguas como el hombre mismo, cierto o no, la historia nos dice que Noé, después del diluvio, planta una vid y es el primer hombre en embriagarse.
Las adicciones aparecen en las primeras sociedades, hoy en día, se habla más del problema el cual se conoce a nivel mundial, dado la facilidad de los medios de comunicación, pero la realidad es que el problema es viejo y hoy como siempre no respeta a nadie, ni es privativo de un estrato social.
Cuando hablamos de las drogas pensamos siempre en las llamadas drogas duras o fuertes, como la cocaína, la heroína y el ácido lisérgico, quizá porque se hace mención a ellas continuamente en los medios, o en las drogas blandas, como son la marihuana y el hachís.
Están las drogas toleradas o permitidas por la sociedad; el tabaco y el alcohol, que llegan a convertirse en la mayoría de los individuos en un problema de tabaquismo y de alcoholismo, es decir, en adicciones
Cuando uno empieza a fumar o toma alguna copa nunca piensa que puede derivar en ser un adicto simplemente por fumar cuatro o cinco cigarros al día, o tomar alguna copa en reuniones sociales o fiestas. Pero la realidad es que el hombre vive rodeado de agresiones, medios hostiles, sujeto siempre o casi siempre a presiones que no puede manejar y recurre a distintas opciones para calmar su angustia vital; entre ellas se contabilizan las adicciones.
A pesar de que la felicidad es profundamente subjetiva, no podemos sustraernos a las imágenes que nos muestra la publicidad de gente con aire triunfador, fumando un cigarrillo o departiendo en una reunión acompañado de una copa de un buen licor.
Uno se pregunta ¿por qué no hacerlo? Todos queremos ser felices y triunfadores, nadie piensa en la frase conocida que dice: “En las drogas el que temprano se moja, temprano se ahoga”. Tampoco pensamos qué en nuestra casa, en nuestros hijos podamos ver un problema de adicciones.
La farmacodependencia es un problema grave de salud pública, por lo que es importante mantener informados a los adolescentes para que conozcan los efectos y consecuencias, tanto tempranas como tardías, que traen consigo la dependencia de cualquier droga.
Las cifras hablan y la verdad es que en una encuesta realizada recientemente en el país, el Estado de Hidalgo tiene el tercer lugar en problemas de alcoholismo a nivel nacional.
Existen circunstancias muy identificadas por los expertos en el tratamiento de adicciones, que son determinantes en que un adolescente pueda caer en una adicción.
Podemos nombrar, la desintegración y cambios en el núcleo familiar, un ambiente dentro del hogar pobre en afectos y con maltrato hacia el hijo o entre los mismos padres, falta de confianza de los hijos hacia los padres, una autoestima baja, poca tolerancia a la frustración, y falta de habilidad para resolver problemas.
Estos son a grandes rasgos los puntos que nos dicen los expertos que hay que cuidar de no caer en ellos y de fortalecer en nuestros hijos, siempre encuadrados en esa gran palabra que parece ser la clave de todo: La Comunicación.
Las adicciones están ahí, no lo podemos negar y es fundamental conocer el problema para poder bloquearlo, es importante que los jóvenes tengan un proyecto de vida desde la adolescencia.
En un medio familiar unido los sueños no se compran embotellados, se crean cada día, a la par que se construye un futuro.
*Basado en la conferencia impartida por el Dr. Silvino López Martínez.