Inteligencia Artificial del latín «intelligentia artificalis»
Pues como dije hace unas semanas, voy a abordar cada quince días contigo que te asomas a mi blog, este asunto de la Inteligencia Artificial, que la verdad produce por decir lo menos, un poco de inquietud si no que miedo. Claro que, si lo piensas un momento, el hombre siempre ha sentido ese miedo a lo desconocido, y la IA (vamos a abreviarla por sus siglas) es la gran desconocida. al menos para mí y pienso que quizá para ti también.
Intelligentia Artificalis… me gusta cómo se escribe, como se lee y como se escucha cuando la repites en voz alta y creo que es porque como dejé dicho la otra ocasión que me referí al tema, todo lo que se quiere saber, al final siempre, siempre, está sujeto por una esquina a la cultura, a la literatura. ¡Claro, yo como escritora siempre busco ese resquicio en una frase, en un pequeño recuadro, dónde quepa y quede constancia de ello!
Bueno, pues voy a empezar desde su origen y parece ser que está más lejano de lo que podíamos pensar. Ahora todos comentamos de la IA y damos por hecho que se originó en el siglo XX, y así fue, a inicios de los años 40.
Pero, haz un alto en tu lectura, ahora, en este momento, y ve al inicio del artículo, a la frase de Nietzsche, lee la primera parte. ¿No te parece revelador lo que se refiere a que somos una cuerda tendida entre la bestia y el superhombre? Para mí si lo es, pues no podemos dejar de lado nuestra verdad, nuestra evolución hasta llegar al homo sapiens, y ahora con la robótica y todo ese mundo de adelantos que nos transporta a la ciencia ficción no tardaremos en llegar al superhombre. Es más ¿por qué no pensar que la IA es ese superhombre al que se refiere el filósofo?
Luego leemos la última frase, donde hace alusión a la grandeza que nos da el ser ese puente, no una meta. Yo lo entiendo así pues no puede existir como el logro y final, ¿sabes por qué?
Porque la Inteligencia Artificial no es finita, es infinita.
No quiero referirme a ella con esa frase que se dice en estos casos, como hicimos para referirnos al Covid, o al cambio climático: “Llegó para quedarse”.
La IA está aquí, y no vino para quedarse, vino para llevarnos lejos, tan lejos que al día de hoy no podemos imaginarlo siquiera.
Te digo algo, leyendo y analizando ahora a Nietzsche, creo que le estoy perdiendo el miedo a lo que hay detrás de esa frase tan bella, Intelligentia Artificalis, y quiero seguir adentrándome en ella.
Nos encontraremos en el blog dentro de 15 días, y ya te contaré como ha sido mi recorrido… pero mientras ¿ por qué no me dices qué piensas de lo que he planteado hoy aquí? si estás de acuerdo o no. Si, como a mí, también te inquieta un poco y quizá te produce algo de miedo.
Recuerda: Con la IA estamos viajando hacia el infinito.
Deja tu comentario al final del artículo, estaré encantada de leerlo y hacer un comentario al respecto.
¡Hasta nuestro próximo encuentro!