El valor de la mujer en el siglo XXI
La mujer y el feminismo es algo que se impone en nuestro día a día, pareciera ser una especie de adoctrinamiento permanente por parte de distintos ámbitos y desde luego con distintos objetivos que van desde el político hasta el religioso, y todos, hombres y mujeres en el mayor de los casos, con gran desconocimiento del tema en cuestión.
¿Podemos definir qué es el feminismo?
Pues bien, para ello me remití a la definición que nos da Samara de las Heras Aguilera, jurista, española y doctora en Derechos Humanos, y que dice.
Feminismo es … “toda teoría, pensamiento y práctica social, política y jurídica, que tiene por objetivo hacer evidente y terminar con la situación de opresión que soportan las mujeres y lograr así una sociedad más justa que reconozca y garantice la igualdad plena y efectiva de todos los seres humanos”(2009).
Lo que se plantea y como se refuerza la necesidad de un cambio es totalmente verídico y debería de ser lo que prevaleciera, pero por desgracia al día de hoy se ha contaminado con demandas y cambios de intereses que no tienen nada que ver con un feminismo que inicia en el siglo XVIII, y que se centra en llegar a que las mujeres del todo el mundo, sin ningún tipo de restricciones, logren tener la libertad de ser y decidir cómo lo tuvieron desde siempre los hombres.
Una libertad que uno se pregunta porque hay que luchar por ella cuando se nace ya con ese derecho adquirido, hombres y mujeres por igual. El problema es, desde mi punto de vista, que las mujeres no nos hemos plantado a tiempo y hemos permitido que el otro sexo se adueñase de esa libertad, quizá pensando en muchos casos, por ignorancia, que así debía de ser.
El gran logro fue en un principio, el derecho al voto femenino, para la década de los 30 se puede decir que ya la mayoría de los países desarrollados, o los que conocemos como del primer mundo lo habían reconocido y con ello se generó en las mujeres una gran fuerza para seguir luchando y adquiriendo poder en todos los ámbitos.
Los cambios y los derechos se logran con el voto, ese es el poder que se tiene para avanzar en lo que se persigue. Las urnas dan la igualdad.
Yo les diría a todas las mujeres que la mejor herramienta para ser libres y dueñas de su vida está en el conocimiento, la preparación y la cultura. Por eso para que las generaciones que vienen detrás logren consolidarse con esa igualdad tan deseada a la que tiene el sexo masculino, deben de tomar como elemento de lucha el estudio.
Hay que tener siempre presente que el feminismo jamás hace mención a una superioridad de un género sobre otro. Tampoco se refiere al sexo contario con actitudes discriminatorias o menospreciándolo.
El feminismo solo busca acabar con las desigualdades que sufren las mujeres ¿por qué? Solo por el hecho de serlo. La mujer no lucha por ser más que el hombre, lucha por ser igual.
Recomiendo a las mujeres que están interesadas e involucradas en el feminismo, un libro:
“El segundo sexo” de la escritora y feminista francesa Simone de Beauvoir, escrito y editado en 1949
Verdaderamente merece la pena para tener una inmersión y un conocimiento de lo que es en realidad y que aspectos atañen el movimiento.