El sol y la tierra

El Sol y la tierra una relación tormentosa

El mítico sol que a lo largo de la existencia del ser humano en el planeta tierra, ha sido sujeto de temores y adoraciones entre otras cosas, es una más de las cien mil millones de estrellas que pueblan la galaxia y está ubicado en el centro de la misma.

El sol es un cuerpo gaseoso muy caliente que irradia una temperatura efectiva de 6.000° C. Su composición es 90% de hidrógeno, 9% de helio y 1% de componentes más pesados.

La fuente de energía del sol, es la fusión de los núcleos de hidrógeno con los núcleos de helio. En este proceso se pierde una pequeña cantidad de masa que se trasforma en energía y el sol en este proceso de destrucción de masa para producir energía pierde medio millón de toneladas cada segundo, pero mantendrá su actual producción de energía durante cerca de 5.000 millones de años.

La energía que se produce en el centro o núcleo del sol y que viaja a la tierra en tan solo ocho minutos, asombrosamente para el conocimiento humano, tarda de ese mismo centro a la superficie del sol (la fotosfera), 100 mil millones de años. Esto se debe a que el fotón, que es el portador de la energía, debe de atravesar toda la zona de radioactividad y esta es tan densa que permanece por períodos largos prácticamente inmóvil y eso nos hace pensar que la luz que recibimos todos los días es una luz muy vieja.

Cosas como lo anterior crean una aureola de encanto y fascinación hacia esa estrella llamada sol y que es la responsable de que haya habido antes y que siga habiendo ahora vida en nuestro planeta.

Desde Galileo Galilei, primer hombre en observar el sol a través de un telescopio y descubrir las manchas solares, hasta nuestros días, existen infinidad de científicos que se han dedicado a la observación y estudio de nuestro sol, logrando conocimientos asombrosos sobre este astro y la relación que tiene con la tierra.

Sabemos ahora que el sol tiene un diámetro igual a cien planetas tierra alineados uno detrás de otro y que en la mancha solar más pequeña cabrían cuatro planetas tierra.

Que las manchas solares son un indicador de la actividad solar, si hay muchas manchas es que el sol está en actividad constante y tiene erupciones que producen explosiones gigantescas que escapan fuera del sol, lanzando fuera de este un material llamado plasma magnético.

Que el sol se ve amarillo porque emite su luz en una banda de este color y por lo mismo nuestros ojos son más sensibles al color amarillo. Existen otras estrellas que emiten su luz en otros colores por ejemplo el azul o el blanco.

Sabemos también que la aurora boreal es la respuesta de nuestro planeta al impacto de la actividad solar, fenómeno que no se presenta en todos los países, como en el caso de México, donde nunca se ha visto una y esto es debido a que nuestro país está situado en una zona de líneas cerradas del campo magnético.

Y también se investiga desde hace tiempo su relación con el campo de la medicina y se ha descubierto que en períodos de mayor actividad del sol el índice de infartos al miocardio se eleva. A esto los científicos lo denominan el efecto cuerpo a cuerpo, aunque todavía no se sabe mucho sobre su origen.

Los hombres de ciencia, al igual que todos nosotros sabemos que existe para siempre una relación de malos y buenos momentos entre la tierra y el sol, pero que a pasar de todo nos es indispensable para la vida.

Sabiendo hoy como sabemos que los elementos de los cuales nosotros estamos formados estuvieron alguna vez en el núcleo de una estrella, cabe preguntarse si los antiguos griegos grandes observadores del sol mucho tiempo antes de Cristo, volvían los ojos al firmamento intuyendo de alguna manera que el hombre es hijo de las estrellas.

*Tomado de la conferencia del mismo nombre, impartida por la Dra. Blanca Mendoza Ortega. Investigadora de nivel dos del Instituto de Geofísica de la UNAM.

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