Alberto Gironella Pintor de trazos y letras
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Alberto Gironella: Pintor de trazos y letras

Alberto Gironella llega a la pintura a través de un camino de frustraciones en el campo de la literatura, su verdadera vocación. Al inicio de los años cincuenta se encontraba enfrascado en la redacción de una novela que había titulado: Tiburcio Esquirla, novela que nunca logró ver publicada.

Su trayectoria plástica inicia con el dibujo y la acuarela, aún preso de su inclinación literaria, Gironella lleva a sus lienzos personajes inspirados, algunos de ellos, en el protagonista de su novela. A lo largo de toda su obra se remite a imágenes literarias, a escritores y a poetas universales; esto debido a la relación cercana y permanente que el artista tenía con la literatura y que darían un sello de libertad a su estilo pictórico, donde se encuentran la plástica y las letras en una armonía difícil de lograr.

En la creación del artista existen temas fundamentales como la muerte, la putrefacción de la materia y el paso del tiempo. Manipulador de objetos, los libera de su contexto para inventar con ellos significados que surgen de la reflexión en torno a la temática de su obra.

El artista disfruta la distorsión en caras y cuerpos que parece permitirle el convivir dos rostros, dos maneras, dos gestos; el de la vida y el de la muerte en cada uno de sus cuadros.

De su obra inspirada en los períodos azul y rosa de Picasso, se adentra en el conocimiento del óleo donde utiliza colores brillantes y de gran contraste. En su discurrir por la paleta llega a los tonos oscuros y sombríos, su verdadera pintura, donde expresa la corrupción de la materia y de los cuerpos.

Gironella nos enseña en todas sus obras la facilidad que tiene para transmitir los estados sicológicos y el don de expresar la libertad de creación en cada uno de sus trazos.

Cuando incursiona en el retrato plasma en un lienzo toda la determinación y la personalidad inquebrantable de Emiliano Zapata, mostrando con ello que adivinaba sin conocer y que percibía en cada uno de los rasgos el sentir de ese hombre en ese momento.

La admiración que sintió por Diego Velázquez y en general por todos los pintores del Siglo de Oro español lo inspiró para crear obras que hoy se consideran que son joyas de colección.

Fue amigo de Luis Buñuel y de varios de los surrealistas tardíos y se le conoce como exponente de la corriente surrealista. En 1965, André Bretón lo incluyó en la obra Le surrealisme et la peinture.

En su deseo de permanecer cerca de la literatura lo llevó a ilustrar la obra de dos de los grandes escritores de nuestro tiempo. La novela Debajo del volcán, de Malcom Lowry, como también un cuento de Carlos Fuentes.

Alberto Gironella nace en la ciudad de México el 26 de septiembre de 1929, de padre catalán y madre yucateca. Deja inconlusos sus estudios de letras hispánicas en la UNAM para dedicarse al arte.

Su pintura se ha hecho presente en todas las citas pictóricas de gran relieve a nivel nacional e internacional y esta trayectoria le otorgó premios importantes en Francia, Japón, Brasil, Argentina e Italia, entre otros muchos. Desde 1993 fue creador emérito del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

El periódico La Jornada, que el mismo Gironella contribuyó a su creación en 1984, salió un martes con una foto del pintor en primera plana cuyo pié de foto rezaba lo siguiente: Ayer lunes falleció el pintor Alberto Gironella a los 70 años de edad. Su cuerpo fue cremado inmediatamente según sus deseos. Descanse en paz.

Hasta el día de hoy sigue existiendo desconocimiento sobre su muerte, que por otro lado tampoco se quiere indagar, puesto que él, como todos los grandes de cualquier rama del arte, permanecerá con nosotros hasta el final, en el recreo de su obra y en el aprendizaje de sus conocimientos.

*Tomado de la conferencia impartida por la gestora cultural Patricia Sloane.

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