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Manuel Álvarez Bravo: La mexicanidad a través de una lente.

El mundo de la fotografía arte y sentimiento que plasma un pasado continuo, lo que muestra es parte de lo que ya se fue, es parte de la muerte que se convierte en vida con el talento y la sensibilidad creadora del artista.

Manuel Álvarez Bravo es sin duda el fotógrafo mexicano más reconocido en el extranjero, su obra ha sido expuesta en los mejores museos incluyendo el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA) donde presentó una muestra retrospectiva de 175 imágenes ordenadas en forma cronológica y que el fotógrafo realizó entre 1920 y 1940.

Nacido en México el 4 de febrero de 1902, él se considera así mismo un autodidácta en su formación intelectual y artística, asiste a la escuela hasta la edad de 13 y después de la revolución empieza a trabajar.

Hombre de grandes inquietudes se inscribe en la Academia de San Carlos para estudiar pintura y a la vez estudiaba también literatura. Pero su verdadera pasión era la fotografía y a eso se dedicará de tiempo completo.

Aunque su padre era también fotógrafo, no es con él con quién aprende, si no con un vecino siguiendo todo el proceso del revelado en el cuarto obscuro.

A partir de un encuentro casual con Rufino Tamayo en una exposición donde el pintor le pregunta si le puede indicar quién es el autor de una fotografía y a lo cual Manuel Alvarez Bravo contesta con un simple, yo, surge entre ellos una gran amistad y un gran interés en el fotógrafo por el muralismo, lo cual lo influencia de gran manera llegando a comentar que a través de la pintura mural había conocido al pueblo de México.

Siendo de carácter tímido aún así se relaciona con gente importante de su tiempo, como es el caso de su amistad con Guillermo Kahlo, padre de la pintora Frida Kahlo, fotógrafo que tuvo el encargo de fotografiar todos los edificios importantes de México en esos días.

Aunque la amistad de verdadera importancia para su carrera es con la fotógrafa Tina Modotti con la cual se sentía tan compenetrado que sus trabajos llegaron a confundirse por la similitud de ideas a la hora de trabajar. Por su amistad con esta fotógrafa la obra de Bravo es reconocida y valorada por Edward Weston, una autoridad en cosas de fotografía en aquel momento.

En 1930 Tina Modotti es deportada y Manuel Alvarez la sustituye como fotógrafo de tiempo completo en la revista Mexican Folkways que hizo tanto por el muralismo en sus inicios.

Las fotografías de Manuel Alvarez Bravo nos adentran en un sendero lleno de sensualidad y erotismo llevándonos a través de un mundo de árboles y follajes, de volumen y dimensión, de rostros que se esconden en claroscuros, de sombras y luces que dejan ver muros y bardas y que es la vida misma en su concepción creadora.

* Elaborado a partir de la conferencia impartida por la Trabajadora Social y Fotógrafa Profesional, María Guadalupe García Chávez.

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