¿Porqué no resulta atractivo leer?
Ponencia presentada por la escritora María José Almudí Antín, el 21 de febrero del 2020 en el marco de los 415 años de la publicación de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha
El caso es qué la lectura, el cómo hacer que las personas….los niños y los jóvenes se acerquen y permanezcan en ella, es por definirla con la frase que está tan de moda, la tarea pendiente al día de hoy de muchos gobiernos qué se han visto atrapados en esa línea que va entre la necesidad de mostrar la importancia que tiene y la impotencia de atraparlos y mantenerlos en ese camino de libros.
Ni uno solo de los slogan con los que se pretende engolosinar y llevar al camino de la redención lectora a los jóvenes, revela la importancia que tiene para su desempeño a futuro, no transmite el peso y la riqueza que lleva leer un libro. Así que se podría empezar por hacerse eco de alguno que tenga el peso suficiente para convocar.
La lectura al igual que otros temas relacionados con la cultura tiene distintos ángulos desde los cuales se puede abordar. Yo hoy aquí voy a hacerlo desde mi condición de lectora, y como escritora.
De inicio yo tomo la frase de Platón que dice: “El conocimiento de las palabras conduce al conocimiento de las cosas” Y esta frase es la puerta de entrada al mundo de la lectura; porque es un hecho, las palabras están en los libros y las cosas que se mencionan en los libros es lo relativo a todo lo que rodea y convive con el hombre.
Tomando contacto con esas palabras, que repito conectamos son ellas a través de la lectura, generamos ideas y también imágenes que nos transportan a mundos a historias, mundos que nosotros, con nuestra imaginación le damos forma porque cada palabra qué leemos nos genera una multitud de pensamientos diferentes. Es decir, con ello estamos entrando en el mundo de la creación.
A mí, cuando me preguntan y lo hacen con frecuencia, ¿qué se necesita para escribir? Siempre respondo lo mismo: Leer, leer mucho. El libro nos proporciona todo: empezando por lo más elemental, una buena ortografía, riqueza lingüística, vocabulario, conocimientos diversos, que a su vez nos permite tener un mejor nivel de conversación. En definitiva, leer es avanzar continuamente en el conocimiento que es infinito, es aumentar el bagaje cultural porque cuando se lee se aprende.
Hemos llegado ya este punto y nos encontramos ahora ante el dilema de qué leer, de cómo escoger un libro esto es muy importante, una mala elección para alguien que apenas empieza a tener contacto con la lectura sería un desacierto lamentable porque eso quiero remitirme a lo que dijo el escritor Jaime Balmes, (1810 / 1848 ). En la lectura hay que cuidar dos cosas: Escoger bien los libros, y leerlos bien. Muchas veces al inicio es aconsejable un asesoramiento de alguien que sepamos que tiene ese conocimiento como lector que nos puede facilitar el camino.
Dicho todo esto y mucho más que se podría decir llegamos quizá a lo verdaderamente importante. Lee el adulto, y lee el niño. Situaciones distintas, manejos distintos
Leí hace relativamente poco una frase de alguien, no de un escritor quiero aclarar, que decía: Un niño que lee será un adulto que piensa… Yo creo que es más que eso: Un niño que lee, es ya un niño que piensa y que por lo mismo será un adulto que seguirá leyendo y seguirá pensando y eso conduce a sociedades que piensan que son capaces de avanzar. Es sabido, creo que ya lo expresé antes que los países cuya gente no lee, son países que se estancan.
Un niño al cual no se le motive al ejercicio de la lectura, difícilmente llegará a ser un hombre o una mujer que considere que leer es importante es su vida y es casi seguro que tampoco considerará indispensable motivar a sus hijos hacia esa práctica. Se crea entonces un círculo vicioso difícil de romper y a mi modo de entender la manera de romper con esta cadena es crear, si lo que se pretende es llegar a tener una sociedad lectora, es fincarse en los niños, y al decir niños me voy hasta los más chiquitines.
Recordemos que la primera lectura es visual, cuando todavía no sabemos que existen las letras y que estas forman palabras. La segunda es oral, seguimos sin saber que hay letras que forman palabras que se leen, pero hay una mamá generalmente, o un papá que todos los días nos cuenta o nos lee un cuento.
Y la tercera, ahí empieza la lectura como tal, ya conocemos las letras, ya sabemos de las palabras… ¡Ya podemos leer! Empieza en ese momento la andadura del niño como lector. Es muy importante seguir este hilo que hilvana lo que será la condición de lector del niño, es fundamental llevarlo paso a paso escogiendo los cuentos adecuados.
Además, leerle un cuento a nuestros hijos es también un acto de amor, de cariño, al hacerlo le estamos transmitiendo a nuestro hijo o hija qué él es importante para nosotros, por eso esa mamá comparte ese tiempo y esa historia con él.
Hay que reinventar la lectura, cambiar tantas horas de juegos de televisión o en la computadora por espacios con historias que los atrapen y que además de diversión proporcionen conocimiento.
Para finalizar, al hombre hecho y derecho que al día de hoy tiene una lejanía con los libros quiero decirle que aún hay tiempo, que los libros se alinean en el estante esperando que una mano se acerque a ellos. Qué los libros son barreras contra la ignorancia y contra la violencia.
También quiero decirles que leer es un ejercicio sin edad, y que aún hoy, muchas veces, para referirnos a un hombre culto se dice que es un hombre que lee mucho, o que es un hombre de libros.
Hay que recordarlo: tomar un libro y empezar a leerlo es, qué duda cabe, el acto más inteligente que podemos llevar a cabo.
Gracias
Ponencia presentada en la XXXI FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO POLITÉCNICO 2012