La Luna, ¿a quién pertenece?
Sidereus Nuncius
Galileo fue el primero en realizar un retrato real de la Luna, y las páginas del Sidereus nuncius destilas la emoción del descubrimiento. “Una cosa bellísima y atractiva en medida superlativa es poder mirar el cuerpo lunar …Con la certeza que deriva de la experiencia visual, se conoce que la Luna no está en absoluto revestida de una superficie lisa y planchada, sino escabrosa y desigual, y de modo idéntico a la cara de la tierra, se presenta cubierta de toda suerte de prominencias enormes, valles profundos y hendiduras…
ATLAS DEL CIELO. (SUSAETA EDICIONES. SA)
Desde el alunizaje del Apolo 11 el 20 de julio de 1969, hasta las recientes hazañas cosmonáuticas del género humano, han surgido diversas implicaciones sobre el asunto en cuestión, pero sin lugar a dudas una de las más importantes es la creación de un régimen jurídico y un sistema de leyes para regular situaciones de apropio indebido, por unos más que otros, aunque para todos es una “golosina” muy tentadora.
Todo esto viene un poco a colación porque cuando los norteamericanos llegaron a la Luna y plantaron su bandera, hubo un senador que propuso que se declarase a nuestro satélite, al de todos nosotros, un nuevo Estado de la Unión Americana. Por supuesto tal propuesta no prosperó, pero en ese momento debieron de encenderse las alarmas sobre este y otros muchos problemas de orden jurídico que surgen paralelamente a la hazaña cosmonáutica.
¿Estamos aventurándonos al pensar en algo poco probable? Yo no diría eso.
¿Hay indicios de que Estados Unidos, hoy, piense en la posibilidad de apropiarse de la Luna extendiendo a ella su soberanía? Pues analizando ciertos signos, declaraciones, sin hablar del ceremonial mismo al poner el pie en el satélite el primer hombre, un norteamericano, perfectamente ensayado, no solo a garantizar su vida, sino a sentar un precedente jurídico perfecto. ¡Eso en 1969!
Dentro del marco de esta historia y al mismo tiempo, en 1969, quiero mencionar sobre una publicación que ya aventuraba la necesidad de cambios. Un libro interesantísimo por lo visionario en lo que era un inicio de la carrera espacial:
Por aquel entonces, casi al mismo tiempo que el alunizaje del Apolo 11, la Escuela Nacional de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM publicó un libro del profesor Modesto Vázquez donde plantea como sugerencia, la creación del Derecho que demanda el momento histórico, no como oposición o sustitución al Derecho Internacional clásico; por lo mismo su título es: “Introducción al Derecho Internacional Cósmico,” que el autor lo basa en una tesis que sostuvo en París diez años antes. Interesante ponerlo hoy sobre la mesa.
Hoy, 57 años después de aquel momento, en que el hombre ya está inmerso en la era lunar, sería tonto creer que no puedan pensar en ello, el apropiársela. Y no solo ellos, también Rusia y China, dos países a los que nos les gusta alardear, pero que están haciendo lo suyo. Recordemos que hasta hace unos meses las idas y venidas a la estación espacial dependía de que los rusos llevaran y trajeran a los astronautas americanos y compañía, lo mismo que los viajes de aprovisionamiento. Dudo que Rusia se haya quedado rezagada en la carrera espacial, recordemos que cuando la NASA bajaba a sus astronautas en el océano, por cierto, lo que también van a hacer ahora en este último viaje, los rusos “aterrizaban,” nunca mejor dicho a los suyos. Más económico, sin depender tanto de la climatología y sin tener que movilizar tanto y a tantos, y si lo pensamos más seguro. China por su parte mantiene silencio sobre el tema, pero parece que se ha filtrado que su programa espacial para llevar a los suyos, concretamente al Ecuador, del satélite con el fin de encontrar agua, no se contempla en varios viajes de observación dando vueltas y buscando lugares de alunizaje etc. su programa parece que consiste en un solo viaje, llegar y montar una base… de ser cierto… en el Derecho hay cosas llamadas res nullius que traducido del latín significa cosas de nadie que son susceptibles de aprobación mediante su ocupación y eso propicia el adquirir la soberanía en Derecho Internacional, y que lo único que se exige es que no haya ninguna soberanía preexistente sobre el mismo, es decir que el territorio en cuestión no sea de nadie.
Aquí, de suceder, que unos y otros se disputen su pertenencia se me ocurre decir que su soberanía bien podría ser compartida o ejercida a través de los canales jurídicos de la ONU. Pero no se vislumbra una solución fácil a los problemas que seguramente surgirán alrededor del dominio que todos desearán ejercer. Lo que a mí me queda muy claro es que lo mejor y lo peor de la salida del hombre al espacio, está por venir.
Mientras esto está aconteciendo, ahora mismo como un evento que quedará para la historia, dentro de ella misma o alrededor de ella otras historias de la Luna se mueven en otro u otros planos del acontecer diario, para goce y disfrute de los que no están muy enterados de todo este lio de leyes y derechos internacionales y particulares. Para unos la Luna es ese sujeto que se incorpora a la poesía romántica, que envuelve y enamora sin que te des cuenta. La literatura y la música se han movido siempre bajo el influjo lunar como las mareas o el ciclo menstrual femenino, por mencionar algunos. Todos o casi todos levantamos la vista hacia ella con la mente puesta en preguntas, muchas para las cuales no tenemos respuestas y por lo tanto lo único que hacemos. Como hizo Galileo, es observarla en toda su belleza y magnificencia; y algunos como yo escriben cuentos para niños, como el que he titulado: ”Cuentos del Sol y de la Luna”, con la idea de que sea una pequeña colección, por cierto que ya está el primero publicado en el blog en Literatura Infantil.
Pero volviendo a esas historias que se dicen; se comentan; ¿verdad o mentira? La cuestión es que ahí están y ya también son parte del acontecimiento de la llegada del hombre a la Luna. Por ejemplo, está extendida yo diría que por lo 5 continentes la teoría de que nunca jamás el hombre llegó a la Luna mucho menos alunizó y puso un pie en su superficie, que fue algo muy bien instrumentado por el gobierno, porque en aquel momento con el enfrentamiento que se tenía con La Unión Soviética el pueblo norteamericano necesitaba, como diríamos, una inyección para subirle y afianzar su autoestima. Total, que el alunizaje en cuestión se dice que se filmó en el desierto.
Después está en lo que ha comentado en distintas entrevistas que se le han hecho al escritor español J.J.Benitez, famoso por su Caballo de Troya. Lo que según dice aconteció y que se relaciona directamente con el tiempo transcurrido hasta los 57 años, que se olvidaron de la Luna, es lo siguiente: Un alto mando
del ejército americano con el que él ha mantenido conversaciones a lo largo de todos estos años le comentó que en el famoso vuelo del Apolo11 los astronautas observaron en el lado oscuro de la Luna, (del que nunca se ha mostrado nada), unas construcciones hechas por seres inteligentes, es decir, extraterrestres. No se trataba de ruinas de millones de años, no, construcciones podríamos decir modernas, tipo edificios, y que parecían haber sido abandonadas. Llegados a este punto parece que se decidió un bombardeo atómico para destruirlas y resultado de ello se generó una radiación tan fuerte que les impidió seguir con su proyecto de colonizar el satélite. Hay que recordar que el escritor es sus inicios se dedicó a investigar durante muchos años el fenómeno Ovni y siempre menciona en sus presentaciones la relación que ha mantenido y mantiene con militares de gran escalafón relacionados con dicho fenómeno. Indudablemente existe una historia real, de la que muy pocos están en conocimiento y, otra, la que nos cuentan a todos los demás.
Pero mientras esto transcurre, la también lo hace el hecho de que las grandes potencias tienen al satélite en su punto de mira para echarle el guante y saquearlo, como se ha visto que lo han hecho desde siempre las grandes potencias. Por lo mismo es importantísimo empezar a regular sobre ello, en el conocimiento que serán los juristas de la Tierra quienes tendrán que arbitrar ante una perspectiva jurídica insólita que podría llevarnos a pensar, que una distinta ordenación está llamada a regir en las relaciones jurídicas interestatales. Esa perspectiva delimita los cuerpos celestes que estamos pensando ya en ocupar.
Habrá que seguir de cerca las nuevas aventuras que estarán por llegar y ver que derrotero toma este planteamiento de a quién pertenece la Luna
Pero para nosotros, los que no sabemos mucho del tema, por ahora seguiremos poniéndole romanticismo a nuestro Satélite natural. Pero sin olvidar nunca que la Luna es de todos.