Y con lo más pequeños, ¿qué leemos?
Existe una gran variedad de cuentos para los más pequeños, cuentos de hoy, aquí, y ahora, y con ello quiero referirme a, que, dejando a los clásicos a un lado, a los cuentos de hadas de siempre, hay una gran propuesta de literatura infantil actual de autores en lengua castellana. Escritores hispanoamericanos, que cuentan con el conocimiento de lo propio y lo saben transmitir al mundo del niño. Es importante en cualquier rango de inicio a la lectura hacerlo con lo que nos es familiar tanto para lectores adultos como para niños y en el caso de estos últimos ayudan a que el pequeño lector no se sienta aburrido con lo que lee, o lo que le leen, y pierda el interés.
Pero, hoy voy a dejar la modestia a un lado, de hecho, no soy muy devota de esa virtud, y voy hablar de un cuento de mi autoría: Carmencita y su perro Chuleta, porque sé el potencial que tiene para los más pequeños.
Veamos qué tal se me da hacer una crítica literaria sobre mi propio libro, pienso que muy bien porque sé lo que escribí, porqué lo escribí y finalmente el propósito de hacerlo.
Carmencita es una pequeña niña soñadora que vive cada uno de sus días como una gran aventura. Su perro llamado Chuleta, a quien considera su mejor amigo, es parte importante de su mundo infantil. A él le cuenta a detalle y con palabas llenas de creatividad lo que aprende y descubre a su alrededor. Su asombro ante la belleza del sol, el viento, las flores, los árboles y los animales del bosque le dan la pauta para contar historias llenas de color, que sorprenden y mantienen atento a Chuleta, su fiel guardián. Sus ojos y corazón de niña le permiten mirar lo que los adultos no ven, y brinda narraciones emocionantes y divertidas que invitan a disfrutar como niños las pequeñas cosas del mundo que nos rodea.
Carmencita y su perro Chuleta narra la historia de una niña curiosa, sensible y responsable que vive aventuras y aprendizajes junto a su inseparable amigo, el perro Chuleta. Carmencita no es una niña “modelo” nunca quise que lo fuera sino una niña auténtica qué representara a la niñez real. Ella es reflexiva, sensible y muchas veces impulsiva, siempre queriendo comprender el mundo. Chuleta no es solo su perro, su mascota, es su compañero de vida que tiene presencia narrativa, emocional y simbólica. Es la representación del amor incondicional: Chuleta no juzga, no recrimina, no guarda rencor; simplemente está siempre ahí para ella.
El abuelo, personaje muy importante dentro de la historia, aunque no es una figura protagónica. Él representa la sabiduría serena, que no tiene prisa por saber lo que puede llegar más adelante porque ya conoce la vida; es el vínculo intergeneracional que sostiene a Carmencita en la ausencia de otras figuras adultas.
El hecho de que Carmencita no tenga papá no se presenta como un drama, sino como parte de una estructura familiar que ella ve natural en su vida. Este punto permite romper con la familia tradicional y refuerza la relación con el abuelo y con el perro como figuras centrales de su afecto.
Otro punto muy interesante a resaltar es la incursión de Dios en el cuento, alguien que aparece en la vida de Carmencita con naturalidad. Un aspecto delicado y creo que lo resolví bellamente dejando a un lado la pertenencia a una u otra religión, sin dogma, simplemente forma parte de sus vidas, está ahí, como diríamos coloquialmente, “por si se necesita echar una mano”.
Es un cuento que utiliza un lenguaje sencillo y accesible que favorece el desarrollo emocional, y el pensamiento crítico a nivel básico.
Carmencita y su perro Chuleta es un cuento breve, eficaz y entrañable, que cumple bien su propósito pedagógico y emocional, donde prevalece el tono afectivo y tierno con el que cualquier niño se identifica. No es una historia compleja, ni busca serlo, ¡jamás pretendí que lo fuera! : Su fuerza radica en mostrar con dulzura y realismo los desafíos de crecer y vincularse. Aunque puede parecer una historia “simple”, en realidad ofrece un espacio poderoso de identificación para los niños, que muchas veces viven emociones intensas, sin las palabras para nombrarlas.
Pienso, si se me permite decirlo, qué desde un punto de vista literario, destaca por su coherencia narrativa, su tono cercano y su eficacia emocional. Es idóneo para ser leído en voz alta y comentarlo en familia, o en un pequeño grupo escolar de lectura. Lo recomiendo para niños de 5 / 6 años en adelante.
Si alguien está interesado en adquirirlo lo puede hacer en las librerías de Editorial Trillas en todo el país, o en línea en Editorial Trillas en Mercado Libre y en Amazon.
También quiero comentar que Carmencita y su perro Chuleta es un libro con el que he dado talleres en distintas ocasiones y en distintas escuelas particulares, en pre primer y primaria y con resultados sorprendentes. Es increíble lo que puede llegar a imaginar el niño trabajando el cuento desde un enfoque, digamos literario, y lo que puede llegar a desarrollar culturalmente.
En el caso de que alguien esté interesado en este punto, e desee mayor información, puede ponerse en contacto conmigo a través del blog o vía correo electrónico.
Por ahora le pongo fin a esta historia, y les deseo a niños y adultos unas felices horas de lectura veraniega; con cualquier libro que elijan aventurarse.