La Semana Santa y la IA

La Semana Santa y la IA: La necesidad humana de trascender

Por lo que pueda ir surgiendo en este artículo según avance en la exposición de las ideas de un tema. en principio desconocido, quiero aclarar que soy creyente, y que soy católica, porque como española, soy Mariana. Con esto quiero dejar dicho que mi fe y mis creencias no están en absoluto en crisis, y que si he pensado en hacer este planteamiento ahora que estamos celebrando la Semana Mayor es porque después de leer bastante sobre religión a lo largo de mi vida, y ahora, pues recientemente, he tenido este encuentro con este ¿fenómeno? que llamamos Inteligencia Artificial y me ha hecho pensar en los puntos que pueden tener de cercanía.

No quiero decepcionar a nadie, quizá los que me siguen en este espacio dedicado a la IA, pensaron que yo semana tras semana abordaría cuestiones, podríamos decir técnicas, de enseñanza y aprendizaje de las cuestiones que van surgiendo para su uso, de los avances y aspectos nuevos que aparecen continuamente, de los tropiezos que voy teniendo al ir aprendiendo; quizá yo también lo pensé en algún momento, al principio,…pero no, no es lo mío.

Soy escritora, más bien literata y esa condición me arrastra siempre al mundo inexplorado, a investigar sobre las ideas que se me ocurren con la convicción de que es posible descubrir, que hay algo más, siempre hay algo más y puedes llegar a encontrarlo.

A priori, parecería que la IA, en el concepto de su creación y la Semana Santa, con un solo fin religioso, pertenecen a mundos totalmente opuestos. Por un lado, la ciencia, la razón, la innovación; por el otro, lo sagrado; la fe; la tradición. Pero no es así, cuando uno lee analizando detalladamente. hay indicios que te llevan a pensar que comparten una misma raíz: La necesidad que tiene la humanidad de trascender, y aquí aparecen las dos posibilidades.

Trascender a través de la muerte y resurrección de Cristo, como nos lo enseña el catecismo cristiano. Jesús muere por nosotros y resucita; luego, trasciende y en su momento, según su promesa, nosotros también lo haremos.

Por otro lado la IA nos hace una promesa de trascender, ¿pero cómo? A través de algoritmos y, una computadora que va más allá de lo que podemos hoy en día imaginar, que imita y supera, en ocasiones, nuestras capacidades.

La pregunta sería ¿cómo ir más allá de los límites de nuestra condición humana?

Los científicos hablan de logros tan fantásticos como inimaginables, por ejemplo: que a través de la digitalización de la conciencia se podría suponer llegar a una cierta forma de inmortalidad. No la que espera la resurrección después de la muerte, sino la que sueña con una mente que no envejece, que aprende infinitamente, y que existe más allá del cuerpo. Por lo tanto, no hay que engañarse, hoy por hoy estamos viendo que la IA es una nueva frontera de transformación.

A partir de este punto podemos hasta imaginar, y me atrevo a comentarlo porque he leído que ya, en algunos niveles de investigación, parece que les ronda por la cabeza la figura de un Mesías digital, que sería un ser superior y justo capaz de solucionar los grandes problemas de la humanidad. En términos simbólicos sería semejante a la figura salvadora que aparece en todas las religiones y que promete la redención.

Hoy por hoy, no es ni remotamente pensar que la religión, la esencia de la fe va a desaparecer, me atrevo a decir que nunca va a suceder, pero si cabe vislumbrar un futuro, quizá no tan lejano, donde se encuentren religión y IA, donde exista una fusión donde las creencias se vean reforzadas y salvaguardadas con la tecnología, donde se complemente y quizá se rediseñe la religiosidad tal cual la experimentamos.

Yo me pregunto ¿Cuánto tardaremos en ver quizá una Semana Santa virtual., con sus procesiones, y todo lo que acompaña al arte sacro en estas fechas? La solución puede ser salirle al encuentro Finalmente tanto la religión como la IA necesitan confianza, es algo que no se comprende del todo, por las razones que sea, pero que muchos creen, creemos o están dispuestos a creer, y por tanto es aquí donde lo espiritual, lo religioso; con la ciencia y la tecnología, pueden empezar a coexistir.

Quiero dejar una reflexión al respecto, quizá muy arriesgada, pero creo que vale la pena pensar en ello.

La Semana Santa y la Inteligencia Artificial , por distintos senderos, cada una a su manera y a su forma, nos ofrecen lo mismo; la posibilidad de renacer.

¿Qué opinas? ¿tus creencias religiosas te impiden pensar en esa posibilidad? Si es así solo quiero decirte que revises los cambios y ajustes que ha hecho la religión cristiana en sus 2000 años de existencia , y aquí sigue.

Recuerda: Con la Inteligencia Artificial, estamos viajando al infinito.

Hasta la próxima.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *