¿500 dientes? Si, para un dinosaurio
La historia, evolución y diversidad de los dinosaurios por nuestro planeta nos la cuentan unos testigos excepcionales que han estado ahí, silenciosos, esperando a que los guardianes de la tierra, los paleontólogos, los encontraran y entonces empezar a contarla como si de una radiografía histórica se tratase. ¿Quiénes son, o quienes eran esos testigos dispuestos a revelar secretos? Pues son, sus dientes.
El sábado pasé por delante de la tienda que te había contado en mi artículo anterior sobre los dinosaurios; la cremería que está cerca de mi casa y que curiosamente tiene a la entrada esa vitrina de tres entrepaños llena de figuras con varios modelos de ellos, me detuve a contemplarlos porque recién la habían vuelto a surtir, se ve que estaban esperando mercancía después de las ventas navideñas. Los miré y como en ocasiones anteriores me vino a mi mente la seguridad de que se han de vender muy bien todo el año. Mientras yo miraba, también lo hacía una joven mamá con dos niños pequeños que mostraban un gran entusiasmo, uno y otro se quitaban las palabras de la boca mostrando sus preferencias y jaloneando la mano de su madre pidiéndole que les comprara uno.
Pues bien, yo ya tenía en mente la idea de volver al mundo de los “grandes habitantes de nuestro planeta” que tienen, a pesar de su apariencia feroz, esa cercanía sobre todo con los más pequeños, y a una mayoría de los adultos, aunque no sean paleontólogos, y, no podría decir a que se debe, les resultan dignos de averiguar más y de saber más. Lo que es un hecho es que existe una empatía generalizada.
El domingo, todavía con la imagen en mí retina de la vitrina llena dinosaurios, me puse a indagar, buscando algo sino desconocido, si poco conocido, y la investigación, algo que me apasiona, que la llevo a cabo como la mejor parte de lo que será después el artículo, me puso ante algo interesantísimo y poco conocido sobre estos animales: sus dientes y a partir del primer minuto de lectura supe que ahí estaba ya mi artículo.
Ahora empieza la historia realizada a partir de la lectura de la recuperación de documentos de distintos investigadores en la materia y de un tiempo largo de estudio llevado a cabo por grupos de paleontólogos de diversas nacionalidades.
Pues me refiero a un tiempo bastante largo porque se ha llegado a la conclusión de que sumaron 700 las especies de dinosaurios que habitaron aquí, en la tierra, y claro, ese número nos hace pensar en una cantidad desorbitada de dientes que analizar y con muchas peculiaridades que analizar detalladamente.
Las dentaduras de esas imponentes criaturas prehistóricas, a través del análisis y estudio de las formas de sus dientes, su tamaño, su distribución dentro de la boca etc. han develado muchos misterios, por ejemplo, sobre sus dietas, sus hábitos y estilo de vida y sobre todo han puesto luz sobre lo que fueron las fascinantes variedades de adaptaciones dentales. Los dinosaurios contaban con una amplia gama de formas y tamaños de dientes y hoy sabemos que se pueden clasificar en distintos tipos según su forma y que estaba directamente relacionada con su función.
Pero empecemos por el que le da título a esta historia, el Nigersaurus Taqueti, que contaba con 500 dientes y los remplazaba cada catorce días, es decir, se pasaba la vida cambiando dientes. No fue hasta mediados del siglo XX que se empezó a estudiar, entre1965 y 1972. Haciendo cuentas resulta que el tal amigo tenía 15 veces más dientes que los que tenemos los humanos que contamos en total con 32 piezas dentales en total. ¡Y eso que era herbívoro!
Adentrándonos en esa población de 700 especies distintas, se ha podido saber que todos ellos generaban a lo largo de su vida nuevos dientes que iban remplazando al diente original. Contaban con hasta 3 etapas de desarrollo dental: El primer diente o el denominado por los expertos como diente funcional, después otra pieza en formación que espera para remplazar en su momento a la primera y finalmente el llamado germen, prospecto de diente que acabaría sustituyendo al segundo. Además, algo muy curioso, cuando un diente ya no servía, por la razón que fuese, el diente de remplazo provocaba su caída. Cabe preguntarse, dentro de las curiosidades que encierra este sistema de dentición, si les dolería igual que a los niños cundo están mudando dientes. ¡Porque hay que ver lo que algunos sufren en ese etapa! y la cantidad de remedios caseros, como formales que existen desde siempre para aliviar tales molestias.
Dicho por los paleontólogos: conoce los dientes de los dinosaurios y conocerás su vida. Veamos entonces que podemos conocer a través de este repaso dental.
1.- Dientes Carnívoros. Como en nombre nos indica, estos dinosaurios con este tipo de dientes eran depredadores, y claro muy feroces. Sus dientes eran afilados y puntiagudos diseñados especialmente para desgarrar la carne de sus presas. En este grupo se encuentra el Tiranosauro Rex, el depredador más emblemático del periodo Cretácico, cada diente podía medir hasta 30 centímetros de largo y tenían los bordes serrados lo que les permitía tener una exactitud de corte excepcional.
Otro depredador famoso del mismo periodo es el que se le conoce como el Velociraptor, sus dientes eran curvos y muy afilados, de menor tamaño que los del anterior, el Tiranosauro, pero que formaban parte de su arsenal de caza para desgarrar piezas más pequeñas y ágiles.
Dientes Herbívoros. Los pertenecientes a este grupo contaban con una variedad de adaptaciones dentales diseñadas para procesar y masticar todo tipo de vegetales. Algunos de ellos, como el Parasaurolophus, y el Protoceratops tenía dientes picudos diseñados para facilitar arrancar las hojas y ramas de los árboles. Estos dientes puntiagudos y cónicos les facilitaban seleccionar y arrancar partes específicas de las plantas que eran básicas en su dieta alimenticia.
Y hay más de este grupo. Por ejemplo, Triceratops y el Stegosaurio, contaban con baterías dentales con un grado alto de especialización, diseñadas para triturar y moler vegetación fibrosa. En este caso los dientes de estos dinosaurios tenían una superficie plana y dentada, lo que les permitía triturar eficientemente y, sin mayor esfuerzo la vegetación antes de la digestión. Además, la disposición de los dientes en batería les permitía procesar grandes cantidades de alimento vegetal en muy poco tiempo.
Dientes de Sable. Nos encontramos ahora con algo más específico; algunos dinosaurios pasaron de los dientes carnívoros a tener unas adaptaciones dentales únicas y especializadas, unos tipos de dientes que les facilitaron sobrevivir en entornos específicos y cazar presas muy particulares.
El famoso Smilodon, pertenecía a un grupo de terópodos, sus integrantes desarrollaron dientes caninos, alargados y curvados. Eran los famosos Dientes de Sable, armas letales diseñadas para perforar y desgarrar la carne de sus presas que eran selectivas. Por ejemplo, en el caso de Smilodon los utilizaba para cazar mamíferos herbívoros de gran tamaño como los mastodontes y los bisontes prehistóricos.
Hay otros como por ejemplo el Iguanodon, un dinosaurio herbívoro cuyos dientes estaban dispuestos en forma de hoja que se desgastaban y se remplazaban constantemente a lo largo de su vida.
También los hubo unos que sus dientes tenían forma de cono y estaban adaptados para atrapar peces y otros animales acuáticos, y estaban hechos para atrapar, sujetar y perforar a sus presas resbaladizas.
No puedo finalizar sin hacer mención a los dinosaurios que en el decir de los entendidos no tenían dientes, ¿curioso no? después de haber visto el complejo mundo dental de estos animales, ellos en su lugar si, un pico especializado para capturar presas de tamaño pequeño. Entre ellos se pueden mencionar el Pteranodon y el Quetzalcoatlus.
Una vez más comprobamos como la madre naturaleza provee de lo necesario para la supervivencia y equilibrio de nuestro planeta, saliendo al paso y haciendo los “ajustes” necesarios para su continuidad.
Me quedo con el propósito de detenerme la próxima vez que pase frente a la tienda y su famosa vitrina y fijarme que tan bien hechos están los dientes de sus dinosaurios. ¿Los fabricantes tendrán conocimiento de todo este entramado dental, o habrán tomado como modelos los dientes de los felinos actuales?